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Un posible interés comercial entre Canadá y Costa Rica pudo haber incidido en el apoyo que el embajador canadiense ante la Organización de Estados Americanos, OEA, Graeme C. Clark, mostró hacia su colega tico, Enrique Castillo, durante el debate realizado el viernes en la reunión del Consejo Permanente, en donde se discutió el diferendo limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica ocasionado por éste último.

Lo anterior, es una de las conclusiones del articulista Carlos A. Lucas, del semanario Confidencial, quien señala que esas constantes intervenciones del representante canadiense durante el debate, se deben a que Costa Rica tiene un Tratado de Libre Comercio con Canadá desde 2002.

El principal producto de exportación de Costa Rica hacia el país norteamericano es el oro, que genera más de 23 millones de dólares anuales. Estas exportaciones tienen su origen en las concesiones de explotación, que incluye la minería a cielo abierto, como el proyecto de Las Crucitas, potencial contaminante de las aguas del Río San Juan.

Lucas afirmó que la inversión de la empresa canadiense “Vanessa Ventures” a través de su filial en Costa Rica, “Industrias Infinito”, se siente amenazada por el cuestionamiento desde Nicaragua, por los altos efectos contaminantes y de sedimentos, aguas abajo del Río San Juan.

El pasado 8 de mayo la recién investida presidenta, Laura Chinchilla firmó un Decreto de Moratoria a la minería para extraer oro, en el que establece que ningún permiso o concesión para minería metálica será renovado después de haberse extinguido o anulado éstas por cualquier motivo, de conformidad con la legislación que los regula.

Este decreto significa, según Lucas, la reducción de la competencia por el oro interno en Costa Rica entre las empresas ya instaladas. Eso incluye el proyecto minero Las Crucitas desarrollado en Crucitas de San Carlos, a tres kilómetros del Río San Juan de Nicaragua.

Para el articulista del semanario Confidencial, existe un marcado interés comercial entra ambos países y, reitera, que eso podría explicar la posición de apoyo del diplomático canadiense a su par costarricense.

En la OEA, Canadá se ha caracterizado en asumir posiciones menos inclinadas a favorecer un país en detrimento de otro, algo que, aparentemente no ocurrió en esta ocasión, en que se enfrentan Nicaragua y Costa Rica.