•  |
  •  |
  • END

El retiro de los miembros del Ejército de Nicaragua, EN, de la zona de diferendo con Costa Rica, cerca de la desembocadura del Río San Juan al mar Caribe, sería una buena muestra de voluntad de parte del gobierno nicaragüense para solucionar la controversia.

Así lo afirmaron expertos que coincidieron con el general en retiro y ex jefe del EN, Humberto Ortega Saavedra, quien propuso como una salida pragmática el retiro de los militares—pues según él, con ello no se renuncia a la soberanía de Nicaragua sobre ese territorio—y el diálogo entre el presiente Daniel Ortega y su homóloga tica Laura Chinchilla.

El analista político, Carlos Tünnermann, aseguró que “Nicaragua perfectamente podría atender la sugerencia de Ortega”, sobre todo, porque éste es un experto militar. “Sabe por qué lo dice (…) además, hay que tener demostraciones de voluntad”, expresó.

Según Tünnermann, la resolución de la Organización de Estados Americanos, OEA, favorece totalmente a Nicaragua, por cuanto el primero y segundo punto manda a realizar la VIII Reunión de la Comisión Binacional y a retomar de inmediato las conversaciones para el amojonamiento de la línea fronteriza.

Eliminar tensiones

Señaló que incluso el tercer punto, referido a evitar la presencia de fuerzas armadas en la zona de diferendo, beneficia a Nicaragua, porque procura eliminar tensiones entre ambas naciones antes de iniciar un diálogo.

Tünnermann agregó que el gobierno del presidente Ortega no puede alegar que el narcotráfico se aprovechará del retiro de los militares, por cuento el cuarto punto de la resolución de la OEA dice que se debe “instruir a las autoridades pertinentes para que revisen y refuercen los mecanismos de cooperación entre ambas naciones para prevenir, controlar y enfrentar el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico de armas en el cordón fronterizo”.

Solución no es militar

El experto en Derecho Internacional, Alfonso Valle, dijo por su parte que retomar el consejo del ex jefe del EN, “sería un claro mensaje de buena voluntad para resolver el diferendo”, pues aseguró que si la “traba” para retomar la Comisión Binacional es la presencia de militares en la zona, éstos deben ser retirados.

Valle, al igual que Ortega, consideró que dicha acción no eliminaría la soberanía que tiene Nicaragua sobre ese territorio. Además, señaló que el mandato de la OEA referido a evitar la presencia de fuerzas armadas es tanto para Nicaragua como para Costa Rica.

Mientras, el ex vicecanciller de la República, Víctor Hugo Tinoco, la defensa de la soberanía de Nicaragua sobre el Río San Juan y sobre la zona en disputa “no es un asunto militar”, pues ya existen instrumentos jurídicos que definen nuestra frontera con Costa Rica.

“No se pierde soberanía (al retirar a los militares)…esos 20 soldados no estaban ahí hace dos meses ¿quiere decir que no teníamos soberanía hace dos meses? El argumento militar no tiene ningún peso en la defensa de la soberanía, la defensa de la soberanía es primero jurídica y segundo con una posición inteligente que no nos ponga a la defensiva, ni nos presente como militaristas y a los ticos como mansas palomas”, expresó Tinoco.

¿Quiere conflicto con OEA?

El también diputado por el Movimiento Renovador Sandinista más bien dijo que pareciera que el presidente Ortega quiere crear un conflicto con la OEA para alejarnos de este organismo internacional y evitar que funcione como observador en las próximas elecciones nacionales.

“Esa es una duda legítima sobre todo si tomamos en cuenta que hace dos meses y medio, de una forma extraña, Ortega expulsó al embajador de la OEA sólo porque Alberto Boschi y yo lo visitamos…pareciera que hay una intención deliberada por hacer que la OEA no esté presente en Nicaragua”, manifestó.

Brenes porque se queden las tropas

Quien sí se mostró a favor de mantener la presencia de los militares, fue el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, pues afirmó que está comprobado que donde están es territorio nicaragüense y que de lo contrario se estaría favoreciendo al narcotráfico.

Sin embargo, se manifestó en contra de que Nicaragua salga de la OEA, tal como lo anunció el presidente Ortega el pasado sábado.


(Con la colaboración Leonor Álvarez)