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Los jefes de las bancadas opositoras en el Parlamento, Democrática Nicaragüense, BDN, Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, Movimiento Renovador Sandinista, MRS, del Partido Liberal Constitucionalista, PLC y los diputados independientes, Mónica Baltodano y Salvador Talavera, propusieron ayer tarde no aprobar las leyes de Ortega con trámite de urgencia y enviarlas a comisión.

Según el diputado Ramón González, el diputado de ALN, Alejandro Ruiz negó que el FSLN tenga los votos y que era un chamarrazo del partido de gobierno, porque horas antes el oficialismo se había jactado de tener los votos.

Los legisladores quienes discutieron las tres leyes controversiales en el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, la tarde ayer, aseguraron que sus equipos técnicos trabajarán hoy en el análisis de ellas. Mañana viernes, según el diputado del MRS Enrique Sáenz, estarán reunidos con la bancada FSLN para buscar consenso, mientras el diputado José Pallais, dijo que la decisión final será tomada mañana después de la reunión con todas las bancadas.

No hay trámite de urgencia

El planteamiento es que los temas que tocan las iniciativas de Ley, son demasiado delicados para discutirse con urgencia y que mejor pasen a discusión en la comisión de Gobernación.

Los diputados opositores evitaron que se aprobaran ayer por la mañana con trámite de urgencia las iniciativas de Ley de la Defensa de la República de Nicaragua; la Ley de la Seguridad Nacional de la República de Nicaragua y la Ley de Régimen Jurídico de Fronteras.

Los legisladores opositores consideran que leyes tan delicadas deben ser analizadas con detenimiento para modificar aquellos aspectos que podrían afectar a los ciudadanos en sus derechos constitucionales, sobre todo lo relacionado con el reclutamiento forzoso –prohibido por el artículo 96 de la Constitución-, y la posibilidad de someter el poder civil al poder militar.

Tiempos cortos

En una reunión “relámpago”, entre los siete miembros de la Junta Directiva y los jefes de las bancadas parlamentarias, se acordó posponer la discusión de las leyes y convocar a una sesión extraordinaria para el próximo lunes, considerando que el Legislativo entrará a su receso de fin de año el 15 de diciembre.

Algunos legisladores consideran que cuatro días es muy poco tiempo para leyes tan importantes, pero señalaron que aprovecharán este período para hacer las modificaciones que “sean menos dañinas para el país”.

El presidente de la República, Daniel Ortega, envió las tres iniciativas de ley el pasado viernes 26 de noviembre a la Primera Secretaría de la Asamblea Nacional, solicitando el trámite de urgencia.

Por qué Navarro estaba calladito

Aunque los legisladores del FSLN no revelaron con cuántos votos contaban para la aprobación de las leyes, insistieron en que la posposición “se aceptó en aras del consenso”.

Llama la atención que el primer secretario del Parlamento y diputado por el PLC, Wilfredo Navarro Moreira, no hiciera públicas las iniciativas como lo ha hecho en ocasiones anteriores, cuando el Ejecutivo presenta propuestas de leyes controversiales y con trámite de urgencia.

Fuentes de la bancada de Navarro, PLC, dijeron ayer que su colega se había comprometido apoyar las leyes de Ortega a cambio que el FSLN le mantuviera su cargo de Primer Secretario en la junta directiva del Parlamento en 2011, sin embargo, este ofrecimiento estalló en crisis en la bancada, porque la mayoría de sus integrantes reaccionaron molestos ante las pretensiones del diputado.

Previo a la reunión de los directivos con los jefes de bancadas, hubo un intenso cabildeo de los representantes del Ejército de Nicaragua con los diputados, pues las iniciativas debían aprobarse entre ayer y hoy con el trámite de urgencia solicitado por el Ejecutivo.

Opositores: “Crear un Estado militar”

Los diputados de las bancadas del Movimiento Renovador Sandinista y del PLC, Enrique Sáenz y José Pallais, respectivamente, consideraron que el objetivo de las tres iniciativas de ley enviadas con carácter de urgencia al Parlamento es crear un Estado militar y trastocar la Constitución.

Según Sáenz, las leyes pretenden dar un perfil militar al Estado, donde autoridades locales y otros funcionarios civiles estarían bajo el control del Ejército. Para el legislador, éstas son atribuciones que van más allá de lo establecido en la Constitución para un cuerpo armado.

Fiscalía a espiar

Pallais coincide en que se trata de modificar de alguna manera la Constitución, pues estas leyes no recogen dos aspectos fundamentales de la Carta Magna; la anulación del servicio militar obligatorio y el reclutamiento forzoso.

Según Pallais, de aprobarse la ley, el Ministerio Público, pasaría de ser un órgano independiente a un órgano militar dedicado a la inteligencia en contra de los ciudadanos.

No perder los balances

Por su parte, el diputado del MRS, Víctor Hugo Tinoco, señaló que no se puede aprobar leyes que dan mayor poder al Ejército de Nicaragua y menos aún más influencia del Presidente de la República, sobre las fuerzas armadas.

“Las sociedades deben procurar que el poder militar esté, lo más posible, subordinado al poder civil y habría que analizar esta situación y darle vuelta a las leyes”, señaló.

Mala imagen

Por otro lado, ambos legisladores coincidieron en que las leyes llegan de forma inoportuna en medio del conflicto con Costa Rica y Honduras, pues dibuja al país como preparándose para la guerra.