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Un llamado al Ejército de Nicaragua para que no caiga en deliberaciones y cabildeos que sólo pueden acarrear desprestigio a esa institución, proclamó ayer el general en retiro Hugo Torres Jiménez, luego que durante días consecutivos oficiales de esta institución han estado en las negociaciones para la aprobación de las leyes de Defensa Nacional, Seguridad Nacional y Régimen Jurídico Fronterizo propuestas por el Ejecutivo.

“La institución militar debe cuidarse de no ser arrastrada a ese terreno, porque su principal patrimonio es la credibilidad”, afirmó al advertir que la población percibe que existe una identificación política partidista, y esto podría desembocar en el desprestigio de la profesionalización alcanzada.

Ante cualquier consulta que pudiese surgir sobre estos proyectos de leyes, Torres aconseja llamar a los especialistas del Ejército o civiles, pues el papel del poder militar es evacuar cualquier duda o término relacionado con las leyes, “pero no estar emitiendo criterios que puedan llegar a ser catalogados de actitud deliberante”.

Militares cooptados
“Amiguismo, prebendas, oportunidad de hacer negocios, presión y favorecer, es lo que hace Ortega para acarrear a oficiales y mandos importantes a la identificación partidaria”, acusó Torres. Esto formaría parte de un plan para “apoderarse” del Ejército y así “convertirla en su Guardia Nacional”.

Sin embargo, Torres llama a la institución militar a “resistir las presiones y chantajes que Ortega les pueda hacer”, mediante la no participación en el cabildeo de las leyes, pues ésta es la oportunidad para legitimar la credibilidad que puedan perder.

“El Ejército debería prestar atención a lo que dice la población” para corregir la actitud que ha tenido hasta el momento, aseveró Torres.

Plan premeditado
Según Torres, estos proyectos de ley fueron preparados con antelación, obedeciendo así a un plan premeditado para introducirlos en estas fechas, valiéndose del ambiente festivo. “El presidente Ortega se está aprovechando para que las leyes estén aprobadas antes que la gente se dé cuenta de la gravedad del asunto.”

Este paquete de leyes pretendería servir a los intereses del presidente Ortega y “podrían dar pie a represiones amparadas en decretos de emergencia”, y a la transformación de los Consejos del Poder Ciudadano, CPC en órganos auxiliares del Ejército que servirían para espiar a los residentes de los barrios.

Oposición seguirá presionando
Torres afirma que la oposición seguirá presionando para que “se quite el carácter de urgencia de estas leyes” y así puedan analizar con más detenimiento estos proyectos para cambiarlos, pues, “si se aprobaran estas leyes tal como están se podría convertir a la Policía y al Ejército en cuerpos represores.”

Sin embargo, afirmó que ya están trabajando en 40 propuestas de reforma hacia la Ley de Defensa Nacional que presentarán el próximo trece de diciembre.

Los proyectos de ley fueron propuestos de manera sigilosa por el Ejecutivo el 26 de noviembre, y en su espíritu inicial proponen el reclutamiento de civiles como parte de las acciones calificadas como Seguridad Nacional, incluyendo a funcionarios públicos, entre otras iniciativas que entran en controversia con la Constitución.


* Estudiante de Comunicación Social, UCA