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Los pactos y arreglos en aras de la gobernabilidad, paz y bienandanza del país son necesarios entre las fuerzas opositoras y el partido de turno en el gobierno. Así resume Alfredo César Aguirre, Vicepresidente Nacional del Partido Conservador, PC, las relaciones entre el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, y el gobierno encabezado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN.

Para César Aguirre, en Nicaragua existen dos tipos de oposición, la confrontativa y conflictiva, representada, según él, por el Movimiento Renovador Sandinista, MRS, y el Movimiento Vamos con Eduardo; y la oposición constructiva, pacífica y “negociadora” que busca la paz nacional en la que incluye al PLC y al Partido Conservador.

Según Alfredo César Aguirre, la restitución de la personalidad jurídica al PC y la diputación a Alejandro Bolaños Davis, no tienen nada que ver con un “arreglo, pacto y acuerdo” –como quiera llamársele-, con el Frente Sandinista, sino a una “presión internacional” que realizaron los directivos de esa agrupación política. No obstante, César Aguirre admite que también influyó el hecho de que el FSLN vio la oportunidad política para profundizar la división de la oposición con vistas a los comicios nacionales del próximo año.

¿Hubo o no un acuerdo con el FSLN para regresarle la personalidad jurídica al PC, considerando que el Frente Sandinista controla el Consejo Supremo Electoral?
No hay ningún acuerdo entre el Partido Conservador y el Frente Sandinista. El regreso de la personalidad jurídica al PC y la diputación a Alejandro Bolaños, obedece a una decisión política influenciada por el partido de gobierno, primero por la presión internacional que consistentemente hicimos durante dos años.

Estamos conscientes que también obedece a una razón política, interna. Ellos (el FSLN) dijeron “este es el momento de enredar más a la oposición; démosle la personalidad jurídica al Partido Conservador y eso va a ocasionar más división y conflictos”.

Efectivamente esa división y conflictos se dieron

En un campo, en el de Vamos con Eduardo, pero en el resto de los campos ha sido más bien armónico.

Si hubo esa presión internacional para que le restituyeran la personalidad jurídica al PC, ¿por qué los conservadores que están en otras organizaciones políticas actualmente no regresaron a su partido?
Porque siempre ha habido disidencia. En el PC hubo el grupo de los “alcones” en el año 96; el grupo de los “lilas” en 2001. En 2006 no hubo porque el Partido Conservador, oficialmente, fue aliado con ALN y llevó de candidato a Eduardo Montealegre. Después volvió a haber disidencia en 2008 con la elección municipal y se desprendió un pequeño grupo que se fue con Vamos con Eduardo y ese mismo grupo es el actual, es un refrito, no ha llegado ninguna cara nueva.

Los “alcones”, los “lilas” y los “eduardistas”, son grupos de conservadores que, renegando de su partido, buscan acercarse a un candidato liberal que les pueda llevar a tener cargos y puestos en el gobierno, esa es la realidad y no lo digo despectivamente.

¿Es un oportunismo político?

Usted póngale el adjetivo que quiera, yo le describo la realidad. Por otra parte, en el PC no expulsamos a nadie, pero este partido tuvo que poner orden y lo que hay son sanciones. Quienes no cumplen con los estatutos y se van a respaldar a candidatos que no son los candidatos del partido, se les sustituye en los cargos de dirección, y ellos pasan a ser soldados rasos.

¿Es decir que eventualmente ellos podrían regresar al Partido Conservador?
Sí, son del partido, pero perdieron sus rangos, ahora son soldados rasos, siguen siendo miembros del PC… La otra sanción que se aplica es un número de años en el que ellos no pueden aspirar a candidaturas de elección popular por el Partido Conservador, es un período de cinco años exactamente.

¿Qué minó el apoyo del PC a Eduardo?

La actitud que tuvo Montealegre de querer absorber al Partido Conservador y eso no se puede permitir…El PC no puede ser absorbido por un movimiento disidente liberal, sin embargo, él pensó que era tan grande como para tragarse al Partido Conservador. No respetar la fuerza, calidad y trayectoria del PC fue lo que ocasionó la fricción y comenzó dos meses después, cuando el partido intentó formar su propia bancada en el Parlamento. La intención de formar la bancada conservadora se dio en enero de 2001 con sus cinco diputados y Montealegre les instruyó que no lo hicieran y hubo un grupo que prefirió escuchar a Montealegre que a su partido.

A propósito, ustedes ahora están en conversaciones con el PLC para concretar una alianza electoral, ¿qué garantías hay de que el PLC no va a intentar también, en determinado momento, absorber al PC?
Garantía no hay ninguna en política, pero el camino lo va viendo uno. La diferencia la veo en el trato. En 2006, cuando se hizo la alianza ALN-PC y la presidía Montealegre, fueron eliminando al PC, hasta que quedó solo ALN, se veía una intencionalidad de hacer desaparecer a su aliado.

Ahora vemos, en cinco reuniones con el PLC, una equidad, pues las reuniones se dan una en esta sede nacional y otra en la sede del PLC. Además, siempre que comparecemos ante los medios de comunicación, hay un respeto mutuo y el PC es tratado con el mismo respeto que el PLC.

A propósito de las negociaciones, recuerdo cuando Alejandro Bolaños Davis era miembro de la alianza ALN-PC, junto con Eduardo Montealegre, él planteaba que no podían unirse al PLC encabezado por Arnoldo Alemán por pactista. ¿Esa situación ha cambiado en el PC? ¿Van a pactar con un PLC sin Alemán, o van a pagar el costo político y aliarse con Alemán?
Hay dos cambios que han trascurrido desde entonces acá. Lo que el Partido Conservador denunció y siempre estuvo en contra, y continúa, es contra el pacto Alemán-Ortega y por eso es que planteábamos, antes que iniciáramos las negociaciones institucionales, era que el PLC nos diera evidencia de que los acuerdos con el Frente Sandinista habían concluido y esa evidencia, aunque sé que no es creíble en muchos sectores, a nosotros nos satisfizo. Ese acuerdo prácticamente terminó cuando Alemán fue sobreseído…

¿Ustedes creen realmente que ese pacto terminó?
La evidencia que nosotros recibimos nos satisfizo para ver que el pacto Alemán-Ortega había concluido en la forma en que estaba planteado, pero quiero explicar algo: en cualquier democracia, la negociación entre gobierno y oposición tiene que hacerse para que el país avance y es legítima, cuando esta negociación produce resultados para el bien común, lo que es rechazado y es ilegítimo es cuando esa negociación produce resultados para el bienestar personal o para los partidos involucrados y no para la nación, y eso es lo que en Nicaragua llamamos despectivamente pacto, eso es lo que rechazamos.

Por ejemplo, lo que acaba de pasar con las leyes de defensa, no es pacto, aunque lo hayan dicho otros, y nosotros caminamos todo el camino junto con el PLC, ley por ley; artículo por artículo…El PLC no hizo transacciones bajo la mesa, y eso nos confirma que ahora se están llegando a acuerdos oposición-gobierno, con resultados para la nación, cuando el bien común se favorece a diferencia de lo que era antes el pacto.

Contraparte débil frente a Ortega
El primer presidente del Banco Central del gobierno de la revolución, ex presidente de la Asamblea Nacional y controversial político, tildado de “dual” por sus compañeros de Parlamento en la década de los noventa, ahora dirigente conservador, considera que el presidente Daniel Ortega está fortalecido frente a una oposición cada vez más dividida, y aunque no se atreve a confirmar que su candidatura es un hecho, no descarta la participación del PC en los comicios del próximo año, aunque ello signifique legitimar las aspiraciones reeleccionistas de Ortega.

¿Van a insistir en las conversaciones para una alianza electoral con el PLC, pese a que el pacto podría continuar?
La visión nuestra es que el Frente Sandinista es un partido fuerte y siempre ha tenido un voto similar al que sacó el presidente Ortega en la elección pasada que es del 38%. Esta vez han gobernado con varias ventajas como la ayuda venezolana en efectivo que representa un tercio del presupuesto nacional, que se maneja fuera del presupuesto y que permite hacer muchos favores.

La otra ventaja es que el FSLN no ha cometido los tres principales errores que cometieron en los 80, como es haberse peleado con los Estados Unidos, ahora se ve al presidente buscando como tener relaciones respetuosas, buenas y francas. El segundo error de los 80 y que no han cometido, irse contra el sector privado, confiscar a las empresas y desbaratar la economía. Esta vez han respetado al sector privado. A la vez se ha garantizado la estabilidad macroeconómica.

Tercer error de los 80 y que no han cometido es la persecución política, la censura y el cierre de medios de comunicación y echar presos a los disidentes y a los opositores.

¿Está fortalecido el FSLN?

Todo lo que te mencioné, sumado a la ayuda venezolana hacen que este gobierno sea mejor visto entre la población, y los que venimos de hacer política seria, sabemos que así es. No nos sorprende que Ortega haya mejorado en las encuestas, porque si se pone el 38% y se le suman cuatro años de gobierno sin cometer esos graves errores y con mucho dinero disponibles de la ayuda venezolana, es imposible que no crezca algo.

Pero estamos convencidos que a pesar de ese crecimiento, se puede estructurar una opción electoral creíble y capaz de vencer al Frente Sandinista el próximo año, siempre y cuando las principales fuerzas de oposición vayan unidas.

¿Esas fuerzas son el Partido Conservador y el PLC?

No, porque hemos invitado desde un inicio no sólo a las paralelas históricas, sino también a don Fabio Gadea, le ofrecimos la casilla; hemos hablado con la Coalición Democrática, con ALN y el PLI.

¿No les interesa hablar con Montealegre?

Es que al hablar con don Fabio, él es el candidato del MRS y de Vamos con Eduardo…por lo tanto, hablar con don Fabio es hablar con ellos, con los dos movimientos. No estamos excluyendo a nadie. Consideramos que lo más sólido para una candidatura de la oposición es montarse sobre las paralelas y con las demás fuerzas políticas.

¿Qué impediría la unidad de la oposición? ¿La repartición de cargos de elección popular por ejemplo?
Siempre ha sido un problema eso, por eso es una lástima que se hayan malogrado las primarias, porque era un mecanismo interno para distribuir las candidaturas y todo mundo quedar satisfechos. Ahora no queda más que la negociación política y una negociación política compleja, con una fecha límite del primero de marzo para inscribir candidaturas.

¿En esa negociación, creen que van a lograr distribuir los cargos a satisfacción cuando todos quieren encabezar las listas de diputados?
Es un reto, pero lo hemos hecho en otras ocasiones. En el año 90 fueron a las elecciones 14 fuerzas políticas y lo logramos hacer en una negociación sin parar y cuando hay disposición de hacer una buena unidad se logra, es difícil, pero se logra y por eso hemos invitado a don Fabio para que tengamos una reunión sin agenda institucional, no es que se va a reunir con su consuegro.