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Cinco días después de la muerte del ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, el presidente Daniel Ortega aún no lamenta el hecho ni envió condolencias públicas.

El ex mandatario venezolano gobernó ese país de 1974 a 1979 y de 1989 a 1993, falleció el sábado pasado en Miami a los 88 años y fue un actor clave en la lucha armada contra la dictadura somocista.

“Él jugó un papel muy importante en la lucha contra la dictadura, fue de los primeros que nos ayudó en la lucha política y económica, luego siguió Omar Torrijos, Rodrigo Carazo”, recuerda el Comandante de la Revolución Víctor Tirado López.

A criterio de Tirado López, el gobierno debe pronunciarse “independientemente de que el gobernante venezolano actual no coincida” con Pérez.

Los “delitos” de CAP

“Él se la jugó”, prosigue Tirado López refiriéndose a Pérez, quien salió de Venezuela en 1999 tras haber cumplido una condena de dos años por malversación de fondos públicos.

El escritor y ex vicepresidente Sergio Ramírez, recordó en un artículo de opinión publicado en un diario nacional la preponderancia de la ayuda brindada por Carlos Andrés Pérez.

“Cuando lo juzgaron y derrocaron bajo múltiples acusaciones de malversación de dineros públicos y prevaricato, entre esas acusaciones faltó que de los fondos secretos que como presidente manejaba, nos entregó, por más de un año, hasta el fin de su mandato, cien mil dólares mensuales para la causa de la revolución. Lo digo ahora que ya está muerto, porque ya no pueden sumar ese delito libertario suyo a la causa todavía abierta contra él en Venezuela para pedir su extradición, en la que insistió el gobierno de Chávez hasta el último momento”.

Por qué calla Ortega

En el artículo Ramírez también critica el silencio gubernamental y lo atribuye a la complicidad de Ortega con el presidente Hugo Chávez, quien lideró una intentona golpista contra Pérez en 1992.

“Ahora aquí en Nicaragua, el silencio oficial sobre su muerte ha sido un espeso manto. Claro, los vínculos de Ortega con Chávez imponen el silencio. Ni una palabra para agradecer a este hombre que ha muerto en el exilio todo lo que hizo por ayudarnos a librarnos de una tiranía familiar obscena, sanguinaria y corrupta”, escribió Ramírez.