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Los secretarios nacionales del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, y de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, Francisco Aguirre Sacasa y Carlos García Bonilla, respectivamente, se trenzaron ayer en descalificaciones mutuas y descartaron tajantemente cualquier negociación que concluya en una alianza electoral frente a los comicios municipales de noviembre próximo.

Consultado por EL NUEVO DIARIO, Aguirre dijo que el PLC reconoce como presidente y único representante legal de ALN a Eduardo Montealegre, quien perdió el cargo mediante una resolución del Consejo Supremo Electoral, CSE, por presuntas anomalías en la convención que esa agrupación política realizó el 23 de abril de 2006.

El secretario nacional del PLC dijo que su partido no tiene la mínima intención de negociar una alianza con ALN controlado ahora por Eliseo Núñez Hernández.


García: “No queremos ensuciarnos”

En respuesta a Aguirre, el secretario nacional de ALN, Carlos García, dijo que tampoco les interesa un acuerdo con sus antiguos correligionarios controlados por Arnoldo Alemán. “No nos interesa una negociación con un PLC pactista; no queremos ensuciarnos”, expresó.

Para García, el problema con el PLC no es sólo el pacto con el Frente Sandinista, sino también los actos de corrupción por los cuales fue condenado a prisión Alemán, ello sin contar que las causas que obligaron a los actuales miembros de ALN a irse del PLC continúan vigentes, entre ellas el autoritarismo con que se conduce el partido.

García no descartó la posibilidad de que ALN se presente solo a los comicios municipales de noviembre, pero tampoco se cerró a las alianzas con otras fuerzas políticas que no sean el PLC, el Frente Sandinista ni el Movimiento de Renovación Sandinista, MRS.


Núñez y Bonilla, “instrumentos del pacto”

En la otra acera, el vocero del movimiento “Vamos con Eduardo”, Eliseo Núñez Morales, calificó a su padre, Eliseo Núñez Hernández, y a la secretaria de organización de ALN, Jamileth Bonilla, de “instrumentos del pacto” entre el PLC y el FSLN, por contribuir, según él, a la debacle de Montealegre y del partido.

“En este pacto hay unos que son instrumentos y otros que son decisores. El señor (Eliseo) Núñez (Hernández) y la señora (Jamileth) Bonilla no tienen ningún poder de decisión, ellos son usados; las decisiones las toman Arnoldo Alemán y Daniel Ortega”, dijo Núñez Morales.

Para el vocero de Montealegre, el objetivo de Ortega y Alemán “era meter en un solo saco a los liberales sucios con los liberales que mantenemos una firmeza en nuestras posiciones, a fin de quitarnos el discurso independiente, desaparecernos como opción política y finalmente dejar solo dos opciones, la mala y la menos mala”.