•  |
  •  |
  • END

Este año la política exterior no estuvo cargada de exabruptos en cumbres regionales ni de excesivas críticas al imperialismo. El año 2010 estuvo marcado en sus últimos tres meses por un ambiente patriótico, para otros “patriotero”, que se difuminó lentamente con el destape de los cables enviados por la embajada de Estados Unidos en Managua, que dibujan la Nicaragua de Daniel Ortega como un “Estado criminal”.

El Sistema de Integración Centroamericana, SICA y la posición de Honduras en la región fueron dos temas que poco o nada de importancia tuvieron este año para el presidente Daniel Ortega, quien mostró mayor interés en quitar los obstáculos que lo imposibilitan para competir nuevamente en las elecciones nacionales que se celebrarán el año próximo.

El Río San Juan dominó la agenda del gobierno desde finales de octubre, cuando empezó el dragado y Costa Rica protestó por la supuesta violación y contaminación de su territorio. El diferendo continúa estancado por las condiciones que San José exige para dialogar.

El mensaje del Papa
“Que el nacimiento del Salvador abra perspectivas de paz duradera y de auténtico progreso a las poblaciones de Somalia, de Darfur y Costa de Marfil; que promueva la estabilidad política y social en Madagascar; que lleve seguridad y respeto de los derechos humanos en Afganistán y Pakistán; que impulse el diálogo entre Nicaragua y Costa Rica; que favorezca la reconciliación en la Península coreana”, dijo el Papa Benedicto XVI durante su tradicional mensaje “Urbi et Orbi” (a Roma y el mundo).

El llamado del Sumo Pontífice fue calificado como oportuno por el experto en temas limítrofes, Manuel Madriz. “Es necesario un encuentro entre Nicaragua y Costa Rica porque se ha venido incrementando el tensionamiento y no hay razón”.

Ambos países se verán las caras el 11 y 13 de enero, cuando se dé la fase de alegatos en la Corte Internacional de Justicia de la Haya. Costa Rica demandó a Nicaragua ante la CIJ por lo que considera una invasión a su territorio en Isla Calero y solicitó medidas cautelares, entre ellas detener el dragado en el San Juan.

“Como anillo al dedo” para Ortega
El diferendo ha sido una especie de agua bendita para el presidente Ortega y para su homóloga Laura Chinchilla, consideran políticos y analistas independientes. Los dos gobernantes lograron unir a las diferentes fuerzas políticas en un mismo punto: la defensa de la soberanía.

La opositora Dora María Téllez sostiene, sin embargo, que el gobierno “no está interesado en resolver el conflicto rápidamente”.

“Me parece que el conflicto ha dado un gran espacio para que tanto el presidente Ortega como la presidenta Chinchilla pulan su imagen pública. Para ellos, la prolongación del conflicto no es problema. Tanto Chinchilla como Ortega consideran que la prolongación del conflicto es ventajoso para sus imágenes políticas internas”, considera Téllez.

Mientras tanto…
Durante el ambiente patriótico este gobierno logró aprobar sin mayores problemas el Presupuesto General de la República. En nombre de la soberanía se aprobaron tres leyes que le dan gran poder al Ejército de Nicaragua, que bajo la dirección de Ortega se convierte en el garante de la soberanía y del “orden democrático establecido”, por encima de la institucionalidad civil del país.

La Ley de Seguridad Nacional, Ley de Defensa Nacional y Ley de Régimen Jurídico de Fronteras fueron aprobadas con carácter de urgencia por el diferendo con Costa Rica. El momento “fue perverso” a criterio de Roberto Cajina, experto en seguridad y defensa.

Ortega ataca y luego soba
Ortega ha respirado a través del Río San Juan en estos tres meses. Luego de haber fustigado a Costa Rica y de atacar a países como México y Guatemala por su participación en la Organización de Estados Americanos, OEA, se mostró conciliador y ahora pide dialogar con el país vecino.

“El Gobierno de Nicaragua reafirma su vocación y decisión de diálogo, a la par que prepara su caso para presentarse ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, cuyas sentencias nuestro país se ha caracterizado por reconocer y respetar”, fue la última reacción oficial del gobierno.

Y llegó WikiLeaks a Nicaragua
Cuando el diferendo empezaba a desvanecerse por la intransigencia de ambos países y el tema ya no era la noticia principal en los diarios, las filtraciones de WikiLeaks publicadas por el diario El País encendieron el ambiente.

“EU: Chávez y el narcotráfico financian la Nicaragua de Ortega”, tituló el diario español. A las cuatro de la tarde del seis de diciembre la noticia cayó como una bomba.

El primer párrafo de la publicación grafica al gobierno de Ortega como lo peor: “los despachos de la embajada de Estados Unidos en Nicaragua dibujan al régimen que preside Daniel Ortega como un auténtico Estado criminal financiado desde antiguo por las redes internacionales del narcotráfico y, desde hace unos años, ‘por maletas llenas de dinero’ enviadas por el presidente Hugo Chávez desde Venezuela”.

“En septiembre de 2004, el boxeador Ricardo Mayorga violó supuestamente a una joven en un hotel de Managua. Al detectar la oportunidad de chantajear a Mayorga, Ortega y el FSLN acordaron proteger al boxeador en los tribunales a cambio de una parte de las ganancias de sus combates y de hacer publicidad para Daniel. Mayorga estuvo de acuerdo y un juez del FSLN no lo encontró culpable en diciembre”, dice uno de los cables.

Embajador se curó en salud
El embajador estadounidense en Managua se había curado en salud. En un artículo de opinión publicado días antes en La Prensa, Robert Callahan condenó la filtración de documentos secretos y comunicaciones de personal diplomático de todo el mundo.

En su artículo, Callahan se disculpó, de antemano, a cualquier posible filtración de comunicaciones desde Managua a Washington en el marco de la misión diplomática, argumentando “que las personas de buena fe reconocen que los informes internos de los diplomáticos no representan la política exterior oficial de un gobierno”.

Ortega minimizó las filtraciones cinco días después aduciendo que eran “chismografía”. En un tono conciliador el mandatario aseguró que con Estados Unidos quiere una “política de respeto, de colaboración, de cooperación, de intercambio donde tenemos intereses comunes, partiendo de un principio, y eso se lo he dicho con toda claridad aquí a cuanto alto funcionario norteamericano ha llegado a nuestra Patria”.

Lo que interpretó todo mundo
Uno de los cables reveló que Ortega se disculpó con Callahan por el ataque a la embajada en 2009.

“Cuando el Embajador hizo notar la preocupación de Estados Unidos por el hecho de que altos dirigentes del FSLN se habían visto instando a los violentos manifestantes, un poco tímidamente Ortega reconoció que a veces, incluso él, no puede controlar a su propio pueblo”, dice un cable filtrado por WikiLeaks.

Coincidente con este tiempo, el principal instigador de grupos atacantes en las calles, el médico y sindicalista Gustavo Porras guardó silencio y no volvió a amenazar a los
opositores.

Un nuevo capítulo de disputas en el San Juan
Hace casi año y medio, Nicaragua volvió a llenarse de aires nacionalistas con la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de la Haya que ratificó la soberanía nica sobre el Río San Juan y permitió también que Costa Rica navegue en 140 kilómetros de sus aguas por razones de comercio.

El gobierno inició en octubre la limpieza del río para que recupere su caudal. Dos días después de iniciadas las labores de dragado Costa Rica protestó porque supuestamente los sedimentos fueron depositados en su territorio, y el conflicto subió de tono cuando ese país acusó a Nicaragua de invadirlo.

Costa Rica a la OEA

Nicaragua sostiene que los militares acusados de invasores están asentados en territorio nacional, y solicitó que se emprendan, a la brevedad, las labores de amojonamiento para establecer definitivamente la frontera entre ambas naciones.

Costa Rica llevó el conflicto a la OEA, pese a que la instancia adecuada es la Corte Internacional de Justicia de la Haya, y el organismo interamericano emitió una resolución que recomienda el inicio de pláticas sin presencia de fuerzas armadas en la zona en conflicto.

La resolución de la OEA exacerbó aún más los aires nacionalistas, pues la recomendación es vista como una forma de lesionar la soberanía nacional. “Nosotros, por principio, no nos estamos retirando de ningún sitio en territorio fronterizo con Costa Rica… La propuesta de la OEA dice que dejemos el terreno libre al narcotráfico”, expresó el presidente Daniel Ortega tras conocer la resolución del organismo.

El “show” de los diputados

Antes de que fuese emitida la resolución y para reafirmar nuestra soberanía, 84 diputados sesionaron en San Carlos y navegaron por el río hasta llegar al lugar donde están los militares.

Tras varios cruces e intercambios de notas de protesta entre ambos países la última semana, el diálogo continúa en un punto muerto.

A criterio de varios especialistas en relaciones internacionales, el gobierno debe replantear su política exterior a fin de evitar más fracasos diplomáticos y el aislamiento en la región.