Sergio Aguirre
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En el marco de la segunda ronda de negociaciones entre la Unión Europea y Centroamérica para lograr un acuerdo de asociación, el enlace del Capítulo Laboral en las conversaciones, Miguel Ruiz, dijo que mientras “las reglas del juego no estén claras y bien definidas”, no respaldarán ningún tipo de acuerdo.

Además, exhortó a los gobiernos centroamericanos a que se abstengan de firmar “convenios lesivos a los intereses nacionales y regionales”.

Según Ruiz, los gremios y sindicatos están preocupados, pues la región no tiene una posición unificada, no hay un mandato de negociación e incluso, a criterio de la Comisión Laboral que asistió a la primera ronda de negociaciones, los países centroamericanos no están preparados para asumir un acuerdo.

“En esa primera ronda los europeos establecieron claramente que iban por los servicios, el tema de las inversiones, los derechos de propiedad y patentes. Es palpable que la Unión Europea viene por un interés comercial, además de explotar nuestros propios medios y recursos naturales”, indicó.

A juicio de Ruiz, se observa una deficiencia en el mandato al momento de tomar decisiones y sin una estrategia definida sobre qué cosas se van a negociar. “Desde la parte sindical, cuestionamos los aspectos de las asimetrías, el tema de los subsidios, otra discusión es en torno a la migración, las condiciones y estándares laborales, que aún no están precisados”, señaló.


Negociación inconsulta
El líder sindical calificó de complicada la negociación y señaló que no se han hecho las consultas pertinentes con organismos de la sociedad de los respectivos países como los pequeños y medianos empresarios, productores, sindicatos, mujeres y campesinos.

“No existe ese proceso a fondo de discusión. Estamos entrando en una segunda ronda y no se le ha dicho a los gobiernos y a la población cuáles son los puntos de agenda y temas de interés que se negociarán”, enfatizó.

El representante laboral recomendó a los gobiernos centroamericanos posponer las reuniones, mientras no haya reglas ni condiciones claras para la región. Además, dijo que no hay certeza de los beneficios para Nicaragua y el istmo.

Añadió que se habló de un fondo de mil millones de euros para Centroamérica a fin de resolver el problema de las asimetrías, pero eso no se aprobó en la primera ronda de conversaciones.

“Esto significa, por ejemplo, que en el aspecto agrícola vamos a quedar con una enorme desventaja ante los europeos. Por ejemplo, está el caso del banano, pues en Europa continúan poniendo grandes restricciones a este producto”, resaltó.