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En sus tiempos mozos, Francisco Campbell fue trompetista y bailó calixo. “Y si vieras a esas chavalas”, cuenta este costeño de 67 años refiriéndose a sus compañeras de estudio en Hawai. Es diputado ante el Parlacén por Nicaragua, electo por el Frente Sandinista y licenciado en Ciencias Políticas, con estudios en Japón y Ohio, EU.

En la conversación de Campbell el tema recurrente es la integración centroamericana. Desde las elecciones en 1996 es diputado en el organismo regional, pero antes, durante la década gobernada por el Frente Sandinista, fue embajador en varios países africanos, Zimbabwe y Tanzania, entre ellos.

Campbell es optimista al hablar de los retos del Parlacén. Confía en que las decisiones que ahí se tomarán integrarán a la región, pues hasta hace una semana el Parlacén era visto nomás como una institución improductiva. Con los cambios que los presidentes de Honduras, Guatemala, Nicaragua, Belice, El Salvador y los delegados de Costa Rica acordaron y que serán ratificados por los Congresos, se espera que la tan ansiada integración se convierta en realidad.

Entre los pocos frutos del Parlacén está el haber logrado que los ciudadanos cuyos países forman parte del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) puedan viajar a la región con sólo presentar el documento de identidad.

Pocas veces el Parlacén ha sido noticia. En febrero del año pasado, tres diputados salvadoreños fueron asesinados en Guatemala. La noticia ocupó las portadas de los principales diarios de la región, dejando en evidencia la inseguridad en ese país y el temor de los colegas de los asesinados.


¿De qué forma el Parlacén será más vinculante?
La reforma garantizará que las resoluciones que apruebe el Parlacén estén en función de la agenda establecida para promover el fortalecimiento y la integración centroamericana. Con estas nuevas reformas las resoluciones aprobadas por el Parlacén serán remitidas al Consejo de ministros. Este Consejo tendrá un período de 180 días para responder o reaccionar sobre el contenido.

¿Quiénes forman parte del Consejo de ministros?
Tenemos el consejo de ministros de Relaciones Exteriores, de Hacienda, y así sucesivamente. Si por ejemplo el Parlamento aprueba una resolución que tiene que ver con agricultura, esa resolución es remitida al Consejo de ministros de esa área y ellos tendrían 180 días para reaccionar. Si están de acuerdo, se eleva a la Cumbre de presidentes, si éstos están de acuerdo, lo suscriben y de ahí en adelante se convierte de obligatorio cumplimiento en todo Centroamérica.


El proceso resulta
un poco largo si
No, aparenta ser largo, pero en realidad no lo es. Es como sucede en la Asamblea Nacional, que se convierte en ley una vez que el Presidente lo haya firmado.

¿Con estas reformas el Parlacén recobrará su credibilidad porque se le ha criticado también por ser refugio de funcionarios acusados por corrupción y por su inutilidad?
No. Ese argumento es falso. En el Parlacén nosotros nunca hemos dado refugio a ningún funcionario corrupto. En el caso de Nicaragua, cuando lo de Arnoldo Alemán, el Parlamento en ningún momento se opuso a la decisión de la Asamblea Nacional de desaforarlo, y tampoco se opuso al enjuiciamiento y posterior condena de Alemán. No hay ningún caso de diputados que hayan cometido un delito y que el Parlacén se haya negado a desaforarlo.


Hasta el momento el Parlacén no se le ha visto ningún fruto, además del CA-4
El Parlacén ha promovido una serie de acciones y no se le da el crédito.


¿Cuáles son esas acciones?
Hemos estado impulsando la suscripción de la unión aduanera. Estamos absolutamente convencidos de que la unión no puede avanzar sin la unión aduanera, sin embargo, a pesar de las múltiples resoluciones adoptadas por el Parlamento sobre ese tema son los gobiernos los que no han querido.

A nosotros nos agrada mucho que Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala le están dando movimiento a la unión aduanera, no así Costa Rica. Sin embargo, cuando los medios cubren lo de la unión aduanera no dicen que el Parlacén es la instancia del Sistema de Integración que ha venido insistiendo en la importancia de consolidar esa unión. Nosotros estamos convencidos de que sin unión aduanera no hay integración y sin integración no hay desarrollo.


¿Será hasta ahora que las resoluciones sean de obligatorio cumplimiento que se verán los logros del Parlacén?
Definitivamente. Yo estoy absolutamente convencido de que ahora que estamos estableciendo esa coherencia, esa articulación entre el accionar de los ejecutivos de nuestros países y el Parlamento Centroamericano, la población podrá percibir mejor el trabajo del Parlacén y la importancia de contar con un Parlamento que realmente promueva esa integración, tan necesaria.

Hay que tomar en cuenta que el pueblo tiene derecho a participar en la construcción de la integración regional, y la manera en que el pueblo pueda tener incidencia en este estratégico proceso es precisamente a través del Parlamento, porque es la caja de resonancia donde la población puede incidir, es la instancia del SICA que garantiza el sentido democrático.

Otro aspecto de mucha importancia es que esta nueva reforma le da la atribución de conocer el presupuesto del SICA. Anualmente se gastan aproximadamente 400 millones de dólares en las distintas instancias, y nadie tiene ningún control sobre la utilización de los fondos. Hasta ahora que se está dando al Parlamento esta facultad es que se va a dar seguimiento a la utilización de los fondos. Es de gran importancia fiscalizar la correcta utilización de los recursos.


Costa Rica hablaba de reducir el número de diputados, pero los diputados por Nicaragua se oponen, ¿por qué?
Eso ya está totalmente descartado.


¿Por qué?
Porque el Parlacén y los presidentes de Centroamérica consideran que es de fundamental importancia garantizar la mayor representatividad posible en la conducción del proceso de integración regional. Si nosotros redujéramos el número de diputados a tres, ¿qué pasaría? En el caso de Nicaragua, por ejemplo, solamente estaría el Frente Sandinista y el PLC representados en el Parlacén, y nosotros creemos que la integración es de gran importancia que los distintos sectores, las distintas posiciones ideológicas deben tener la posibilidad de incidir y participar.

El Parlamento tiene 20 diputados por país desde su creación. Esta reforma reafirma esa decisión. En el caso de Belice hay una excepción, por el tamaño del país y su población.

La tesis de Costa Rica fue rechazada. Ellos decían en su momento que se debería reducir a tres diputados por país. Después decían que se podía escoger a diputados de la Asamblea Nacional de los países para que los representaran en el Parlacén.

Eso estaría desnaturalizando la razón del Parlacén, que es legislar, proponer legislación en materia de integración regional. Las Asambleas Nacionales tienen sus áreas de acción.


Antes de la Cumbre de presidentes del SICA, se hablaba de que dentro de los temas estaba la creación de una visa única para los ciudadanos de la región, ¿existe aún esa posibilidad?
Con estas reformas todo es posible por cuanto están dando al Parlacén la potestad y las atribuciones para legislar en cualquier área que sirva para avanzar en la integración centroamericana. Pensamos que la movilización de los profesionales de Centroamérica es de fundamental importancia. Una de las cosas que hemos venido impulsado es que los títulos universitarios sean reconocidos en cualquier país de Centroamérica.

¿Cree que la región está preparado para ese proceso de integración?
Ése es el reto que tenemos que asumir y ése es el reto que los presidentes asumen cuando suscriben las reformas. Ellos están claros y convencidos de que para avanzar, CA tiene que actuar con una bandera unida, la integración es un paso fundamental, pero como decía el presidente (Daniel) Ortega hace unas semanas: Nosotros debemos tener como norte la unión de CA porque unida tendrá mejor posibilidad de enfrentar con éxito los grandes retos de la globalización.

Tenemos que enfrentar esos retos porque si no nuestros países van a quedar en la pobreza, en la miseria. Si actuamos juntos, integrados y negociamos unidos, tendremos posibilidades de resolver problemas de miseria que aquejan a la región.


El Parlacén y la UE
¿Qué tanto incidirá el Parlacén en el Acuerdo de Asociación que se está negociando con la Unión Europea?
En mayo del año pasado emitimos un mandato negociador. Ese mandato fue remitido a los presidentes de Centroamérica. En él insistíamos en que se tiene que negociar en bloque. Estas negociaciones que abarcan parte política, de cooperación y de comercio, deben redundar en el fortalecimiento de los órganos del SICA, como la Corte Centroamericana de Justicia, por ejemplo.

¿Estamos preparados como región para negociar con una zona geográfica que realmente está integrada, como la Unión Europea (EU)?
Ése es el reto. Nosotros no podemos ignorar el mundo, en consecuencia, nosotros como centroamericanos tenemos que sentarnos a analizar nuestras potencialidades, tomando en cuenta los intereses de la contraparte y procurar manejar esas variables de manera que redunden en beneficios para CA. Nosotros tenemos algo qué ofrecer al mundo. Estamos en capacidad de hacer ese tipo de negociaciones.