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La casilla 9 de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, no genera confianza y la casilla 13 del Partido Liberal Independiente, PLI, no ofrece suficientes garantías electorales, son las conclusiones a las que llegó el encargado de la Comisión de Gobernabilidad de la Coordinadora Civil, CC, Irving Dávila Escobar, al analizar las ventajas y desventajas que ambos partidos representan para el precandidato Fabio Gadea Mantilla.

Dávila Escobar no confía en la ALN, para que sea la casilla en la que participe como candidato presidencial el empresario radial, porque considera que “es un partido entregado al presidente Daniel Ortega”.

“(ALN) es una casilla comprada totalmente por Daniel Ortega, eso lo reconocen hasta ellos mismos, eso no es ningún secreto. Ellos mismo enseñan los montos y los precios que les ha venido pagando el Frente Sandinista cuando le aprueban una ley de interés”, afirmó Dávila, en alusión al partido de gobierno Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, del que ALN es aliado ocasional en la Asamblea Nacional.

Aun así, mencionó que se tendrían que haber condiciones para recobrar la confianza de la ALN, entre ellas, que los miembros directivos actuales ofrezcan espacios para compartir su liderazgo con Eduardo Montealegre.

“Los ALN por sí solos no valen nada”

Dávila recordó que la ALN “es lo que es” gracias a la figura del diputado Eduardo Montealegre, porque fue quien llevó a ese partido a la posición política que hoy ostenta, con cinco diputaciones en la Asamblea Nacional y cargos directivos, “por el voto popular que lo respaldó gracias a Montealegre, porque ellos por sí solos no valen nada”, enfatizó.

“Ellos no tienen ninguna fuerza electoral, la fuerza electoral de ALN era la de Eduardo Montealegre y el grupo de ‘Vamos con Eduardo’; de tal manera que si ellos van solos no van a sacar ni siquiera el 3% para poder sobrevivir en la futura contienda; van a tener que ir en alianza con el PLC, de rémora”, agregó el miembro directivo de la CC, consultado vía telefónica.

Por otra parte, la figura del diputado Enrique Quiñónez, quien pretende la Presidencia de la ALN, es otro elemento que mete ruido, según la percepción de Dávila. Opinó en ese sentido que Quiñónez es un personaje “reclutado por el partido de gobierno”, para que esté a su servicio en la ALN.

¿Y el PLI?

En el caso del Partido Liberal Independiente, PLI, Dávila Escobar manifestó que podría tener el mismo destino del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, o del Partido Conservador, PC, cuya personalidad jurídica les fue cancelada por el Consejo Supremo Electoral, CSE, en abril de 2008, cuando representaron el riesgo de restarle votos al FSLN en las elecciones municipales de noviembre de ese año.

En su análisis sobre los posibles escenarios políticos de 2011, a Dávila no se le escapa la reiterada afirmación de que el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, continuará dependiendo de las negociaciones con el FSLN.

En ese sentido, explica que la sobrevivencia de Arnoldo Alemán va ligada a que Ortega use sus mecanismos ilícitos para obstruir el camino del PLI, como ya lo hizo en el pasado con la ALN, cuando le quitaron a Eduardo Montealegre la representación legal de ese partido.

De igual forman, según Dávila, el partido de gobierno puede impedir que la casilla 13 del PLI sea utilizada por Gadea Mantilla, precandidato presidencial de un sector de la oposición y que lidera la llamada Unión Nacional por la Esperanza, UNE.

Pese a todos estos escenarios, Irving Dávila tiene esperanza de que la voluntad de los ciudadanos se imponga ante las intenciones forzosas del presidente Daniel Ortega, de reelegirse.