•  |
  •  |
  • END

Los jerarcas de la Iglesia Católica parecen estar divididos entre un sector que apoya al Gobierno y otros que lo critican. ¿Qué llamado cala en la feligresía? La teóloga María López Vigil considera que por ser Nicaragua un país con tradición conservadora, los mensajes críticos de la Conferencia Episcopal podrían ser más asimilados por la población católica.

“El Gobierno tiene un problema con la actitud bastante coherente de la Conferencia Episcopal en su mensaje contra el fraude electoral, y no lo va a resolver poniendo al (padre Bismarck) Carballo y al Cardenal dando declaraciones”, sostiene López Vigil.

La experta Michele Najlis agrega que el Gobierno busca el apoyo de “determinados sacerdotes” para legitimarse.

“El Frente persigue valerse de la religión para consolidarse. Lo mismo ha hecho con los sectores evangélicos, pero aunque haya párrocos a su favor, la Conferencia Episcopal tiene más peso”, expresó Najlis.

Los curas afines al Gobierno emprendieron recientemente una campaña para alabar los logros del Ejecutivo.

El padre Carballo de hoy

Esta semana le tocó el turno al padre Bismarck Carballo, quien en declaraciones a los medios de comunicación oficiales dijo que ha visto análisis de expertos sobre el estado de la economía del país, y que debido a que el “gobierno tiene buenas relaciones con Venezuela se ha garantizado que la economía de Nicaragua se mantenga a partir de los precios justos con los cuales se venden los productos en Venezuela, lo que no ha pasado con el famoso TLC que se anunció que sería el boom económico”.

Según María López Vigil, “se nota mucho el truco” del Gobierno de buscar apoyo religioso.

Los pecados del mundo

Mientras Carballo se mostró tácitamente a favor de Ortega en los próximos comicios, el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez Ortega, recordaba en la misa dominical que también son pecados “los atropellos contra la Constitución y las leyes, la compra y venta de conciencias” y que los servidores públicos “ejerzan el poder sin vocación de servicio”.

“Yo siento que efectivamente este año será un año en el que los nicaragüenses le tendrán que pedir al Señor sabiduría para no equivocarse en la elección, y tratar de asegurarse que haya respuesta a las necesidades del pueblo de Dios y no a un sistema que podría representar mayor pobreza y pérdida de la participación ciudadana en las decisiones del país”, dijo Carballo.

Otro aliado del gobierno es el Cardenal Miguel Obando y Bravo, quien a criterio de Michele Najlis está muy desprestigiado. “No creo que Carballo sea de mucho arraigo en la feligresía”, agrega por su parte López Vigil.

Las relaciones han ido de mal en peor

La semana pasada la Conferencia Episcopal se reunió en León, y varios obispos externaron su preocupación por el rechazo a la observación electoral de parte del presidente Daniel Ortega y del Consejo Supremo Electoral.

El año pasado la relación entre la Iglesia y el gobierno fue de relativa paz. La administración de Ortega, sin embargo, ha tenido serios encontronazos con la jerarquía eclesial y el punto más álgido ocurrió en mayo de 2009, cuando el Consejo de Comunicación y Ciudadanía envío un informe de Orlando Núñez, asesor gubernamental, donde acusaba a los curas de corruptos, y detallaba noches de parranda donde abundaba el alcohol y se incumplía con el celibato.

Poco después Rosario Murillo adujo que todo se debió a un mal entendido y aseguró que el correo fue “hackeado”.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus