Jorge Eduardo Arellano
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La decisión del Consejo Supremo Electoral (CSE) de cambiar al representante legal y presidente de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) tiene dos propósitos: Impedir la unidad de la oposición y evitar alianzas electorales sólidas, de modo que el Frente Sandinista “gane arrolladoramente” las elecciones municipales y legitime al gobierno de Daniel Ortega, considera el analista Carlos Tünnerman.

Según Tünnerman, la resolución del CSE que le quita al diputado Eduardo Montealegre la presidencia y representación legal de la ALN es producto del pacto entre el Frente Sandinista y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).

“El propósito del Frente es impedir la participación de otras opciones y lo que más le teme: la unidad de los que le adversan”, expresó el analista en una entrevista vía telefónica.

“Si es fuerte, lo seguirán”

La decisión del CSE ha dejado a Montealegre sin partido y ha provocado que la tan ansiada unión se aleje. Para Luis Humberto Guzmán, Eduardo Montealegre no pierde con que le hayan quitado la presidencia y representación legal de la ALN, pues los electores que votaron por él, bien “pueden seguirlo donde vaya”.

“Las elecciones realmente se ganan en las urnas, no en los escritorios”, dijo Guzmán, aliado del FSLN, en referencia al político liberal.

Tünnerman no cree que las bases del PLC se opongan a la unión de los partidos opositores, “pues están conscientes de que la desunión los llevó hasta donde están y ya hay suficiente conciencia del daño del pacto”.

El calendario y sus “efectos”

Según el calendario electoral, el próximo tres de marzo los partidos políticos tienen que inscribir en el CSE las alianzas electorales. A juicio de Tünnerman, el período de tiempo ofrecido por el CSE es muy corto y sólo beneficia al Frente Sandinista.

“El calendario es limitado. La voluntad de ir en alianzas debe ser tomada ya. (Si no) ellos (los opositores) serán responsables de que el Frente gane arrolladoramente y lo interprete como una legitimación del gobierno, un gobierno con tendencia hacia al autoritarismo, secretismo y a no reconocer la vigencia del Estado de derecho”, expresó.