•  |
  •  |

La doctora Miriam Arguello, de la Alianza Popular Conservadora, APC, no quiere hablar sobre  el tema; dice que para ello falta mucho tiempo. Da la vuelta y arruga la cara. Ella dice que sólo se concentrará en trabajar bien en la Comisión de Ética que preside en la Asamblea Nacional.


Esta señora, con mucha relevancia en nuestra historia política, le dijo no al gobierno en la forma  de elegir la directiva parlamentaria, y rechazó con toda su voz la sentencia de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, con la cual el presidente Daniel Ortega pretende postularse nuevamente a la presidencia.


A sus 88 años, el futuro de Argüello en el Parlamento es incierto. Ella no quiso referirse a nada ni  a la fuerza política conservadora que ella dirige.

Galeano y su diputación
La diputada Elida María Galeano, “Comandante Chaparra”, líder de la Asociación Resistencia Nicaragüense, Arnic, “Israel Galeano”, integrada por ex combatientes de la Contra en los años 80, es aliada del FSLN desde 1996. Para su organización, los beneficios a lisiados de guerra y las tradicionales demandas de títulos de propiedad y tierras es la base de la continuidad de las negociaciones. En la última entrevista con ella, dijo que quería su reelección como diputada, un planteamiento que hará, naturalmente, en su propuesta, al partido de gobierno y a su líder Daniel Ortega.
Galeano, una mujer de fuerte carácter, supo levantar su voz en uno de los congresos del FSLN previo a las elecciones municipales de 2008, por espacios a sus miembros, diseminados por todo el país. Según ella, suman más de 30 mil.

UDC: “Hemos perdido más de lo que ganamos”

A la que no le va muy bien es a la Unión Demócrata Cristiana, UDC, dirigida por el diputado  Agustín Jarquín Anaya, prominente opositor al régimen sandinista en la década de los ochenta y ahora aliado en su segundo mandato. Jarquín es timorato a la hora de hablar sobre la reelección de Ortega, asegura que los principales responsables son los liberales, quienes  acuerdan con el mandatario en una Corte erróneamente organizada en bancadas partidarias.


La UDC ha seleccionado a Azucena Ferrey, su secretaria de organización, a Liliam Jarquín y a César Fornos, secretario general, quienes harán las negociaciones por las alianzas en estos próximos comicios. Jarquín señala que la mayoría de los líderes de su partido están de acuerdo en que se mantengan las relaciones con el FSLN, pero que deben mejorarse muchos aspectos que ahora los separan. Otro grupo, aunque no mayoritario, es importante, y propugna por un  rompimiento con el gobierno y buscar otras alianzas o participar solos.

Opiniones encontradas
“La idea de irse de la alianza no tiene mucho pero entre sus miembros, la mayoría quiere mantenerla y que vayamos en alianza con el FSLN, luego de resolver discrepancias, pero no deja de ser una posición importante. Otro que está en esa línea es Ramón Mongrío, de Matagalpa. Otros como Mario Rodríguez, en Rivas, lugar donde existe una buena organización, quieren que vayamos en una buena relación con el FSLN”, explicó Jarquín.


Según él, la propuesta de su partido en materia de programas es el avance de los postulados de los acuerdos de Esquipulas I y II, el sostenimiento en una economía social de mercado, y la búsqueda del consenso para un Plan Nacional de Desarrollo aprobado por la  mayoría de los sectores políticos y económicos de este país.
También significan cargos: dos diputados nacionales y uno al Parlamento Centroamericano, Parlacén. Además de una negociación en combo de tres eventos electorales continuos, las nacionales de este año, las municipales de 2012 y las regionales de 2013. Según ellos, debe quedar establecida una cuota de los espacios a miembros de su partido que ejercen liderazgo en los municipios y en las regiones autónomas de la Costa Caribe.

Impacto en relaciones internacionales
Tenemos tres elecciones en fila con las cuales pudiéramos hacer una negociación que aglutine estos tres procesos. Pensamos que personas que ejercen liderazgos locales y que tienen vocación de servicio, pueden ocupar cargos públicos.  Decidimos llevar uno o tres candidatos propietarios en diputados nacionales o del Parlacén y que eventualmente líderes ocupen posiciones en cargos  cuando se eligen alcaldes, concejales y consejeros regionales”, dijo Jarquín.


Según el legislador, la alianza con Ortega y el FSLN le ha hecho perder militantes y sus relaciones internacionales, como la Organización Demócrata Cristiana de América, ODCA y la Fundación Konrad Adenauer, del partido democristiano alemán. Adicionalmente, la alianza con el gobierno no les permite tampoco aumentar en número de nuevos miembros, que según  él,  a la fecha, son un poco más de siete mil a nivel nacional.

Los costos de ser aliado del FSLN
“En términos globales, ha tenido más costos que beneficios, porque, por ejemplo, nuestras relaciones internacionales con la democracia cristiana se han afectado, eran vínculos que nos permitían una beligerancia y apoyo en términos de capacitación. En el caso de militantes, más bien hay gente que se nos ha separado”, dijo Jarquín.


Las organizaciones democristianas separaron a la UDC como contraparte en Nicaragua, según Jarquín, ellos tienen una posición más crítica hacia el FSLN. En cambio, asegura que han obtenido buenas relaciones con sectores del Frente que no tenían antes.
“Lo positivo es que hemos contribuido al tema social y a la necesidad de que avancemos en la lucha contra la pobreza, más en términos de realizaciones que de beneficio”, dijo Jarquín.
 
¿Jarquín Presidente 2011?
En internet hay un sitio llamado “Agustín Jarquín, presidente 2011”, propuesta de un grupo de jóvenes. También a la UDC se le menciona como una de las posibles casillas que participen solas en las elecciones de este año, para dar la idea del pluralismo político con un Consejo Supremo Electoral sumamente cuestionado y protagonista del fraude electoral de los comicios municipales de 2008.


Jarquín señala que esa no es una posibilidad ni para él ni para su partido, pues para una campaña requieren de mucho dinero y de una estructura de campaña muy grande, que según él, no la tienen en este momento. Asegura que para construir una plataforma y competir en elecciones se requiere de un gran soporte de dinero o de una experiencia como de la Unión Nacional Opositora, UNO, que se formó en un año.

Yatama: una fuerza beligerante
Por otro lado, el diputado Brooklyn Rivera, del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih  Aslatakanka, Yatama, señala que su agenda está enfocada en el restablecimiento de los derechos de las comunidades indígenas, en el tema de la propiedad y la profundización de la autonomía de la Costa Caribe.


Según Rivera, el gobierno les ha cumplido en la titulación de los territorios de las comunidades indígenas, pero falta un segundo paso, quizás el más importante que es el saneamiento.  Según él, no se trata de una autonomía en el papel cuando hay una nueva configuración de la población y el desplazamiento de los indígenas ahora en minoría por las políticas del Estado.


Por otro lado, señala que el Estado y su gobierno, en este caso el FSLN, debe cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH. Así se habla de que debe haber reformas a la Ley Electoral para que haya inclusión real de las comunidades, porque no se puede pensar en autonomía costeña cuando sus autoridades son electas  mediante partidos, lejos de la cosmovisión originaria.   


Ello significaría que se elija bajo el método indígena en comicios municipales y regionales, pues a la fecha sólo se hace en la elección de autoridades de las comunidades y de los territorios.


Rivera es huraño al hablar de cargos, pues asegura que la decisión final será luego de una asamblea de Yatama en Bilwi, en febrero. Según él, la idea es mantener las cuotas de su partido en instituciones de gobierno --como los viceministerios-- en casi todas las carteras y embajadas y consulados.


A la fecha, Yatama tiene dos curules: la de Rivera y la del diputado José Escobar Thompson.


Este partido pretende mantener ese mismo espacio. Según Rivera, hay muchas cosas que quedaron pendientes, pero que deben ser resultas en un nuevo período de Ortega. Además, respaldó la lucha de excombatientes que se tomaron instituciones en Bilwi por el incumplimiento en la entrega de títulos de propiedad.