•   OCOTAL, NUEVA SEGOVIA  |
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Con la quema de algunas urnas, a la medianoche de ayer, finalizaron las elecciones primarias del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, el cual le dieron “el gane” a Ligia Lovo de Varela para ser la candidata a diputada por Nueva Segovia.

Hasta ayer sólo habían recibido datos de 4 de los 12 municipios, por lo que Agustín Alemán y Alejandro Samaniego, directivos nacionales del partido rojo que estuvieron arbitraron el proceso, no brindaron resultados preliminares.

En las afueras, fiscales y activistas de Pablo Ortez y Mario Moncada (pre candidatos), aseguraron que Lovo de Varela había obtenido más de 2 mil votos sobre el segundo lugar.

Incendian urnas
Los mismo activistas incendiaron material electoral de Dipilto y Macuelizo, frente al centro de cómputo departamental, como rechazo a lo que calificaron de “fraude, proceso amañado y manipulado desde el nivel nacional”.

“Yo no sé qué van a hacer, porque si no el partido aquí se termina, yo no voy a seguir con esos pasos del partido. Me retiro, prácticamente”, declaró Moncada, que al igual que Ortez, invirtieron mucho dinero en publicidad en los medios televisivos y radiales del departamento.
 
Más boletas para “bendecida” en territorios de preferencia
Para los inconformes, “ya había un resultado anunciado” desde que María Fernanda Flores, sobrina de Lovo de Varela y esposa del ex presidente Arnoldo Alemán, vino a Nueva Segovia, días antes de los comicios, a “orientar mecanismos” sobre cómo poner la balanza a favor de su tía, porque los otros candidatos no gozaban de la confianza de su marido.

Según Moncada, “el truco” que utilizaron directivos municipales y las personas que vinieron de Managua a administrar el proceso, estuvo en la mayor asignación de boletas a los municipios de Jícaro, Quilalí y Wiwilí, donde se facilitaba condiciones para el fraude favor de la señora Lovo de Varela, y entregaron menores cantidades en los territorios de mayor dominio para sus competidores. “Eran 30 mil boletas las que iban a venir, y después las pasaron a 15 mil, y con anomalías 2 más, si en un caso la candidata bendecida por ellos las necesitaba”, indicó.

“Pensamos que en el camino las iban marcando, además, de alteración en las urnas, algunas con 240 votos, y no se correspondía con la cantidad de electores”, señaló Moncada.

Cuentan a su manera
Gersan Pozo, ex alcalde de Quilalí y uno de los inconformes, señaló que hasta hubo una persona en su municipio que arrebató urnas para realizar el conteo a su manera, sin presencia de los fiscales de los otros candidatos. “Ya se rumoraba, que se le tenía que dar el gane por las buenas o por las malas a doña Ligia de Varela”, denunció.