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Los candidatos a vicepresidentes que ha electo el Frente Sandinista desde 1996, han sido un contrapeso de la imagen de su eterno candidato presidencial Daniel Ortega, para ganar fuerza en los sectores donde este partido es vulnerable; sin embargo, este año cuenta con un reto extra: legitimar la inconstitucional candidatura del mandatario.


Según el analista político Félix Maradiaga, en 1996 fue el productor Juan Manuel Caldera porque el FSLN necesitaba generar confianza en el sector rural luego de las confiscaciones durante su primer gobierno; en 2001 fue el ex Contralor de la República Ajustín Jarquín Anaya, pues éste venía de presidir un proceso de cuestionamientos al ex presidente Arnoldo Alemán por actos de corrupción contra el Estado, y en 2006 fue el ex director político de la Contrarrevolución, Jaime Morales Carazo, porque necesitaba ser consecuente con su mensaje de “reconciliación”.

¿Y ahora quién?
Entonces ¿quién debe ser la fórmula de Ortega este año? Maradiaga y el también analista político Oscar René Vargas coinciden en que podría ser un representante del sector privado del país.


Vargas señaló que esta hipótesis obedece a que el Gobierno necesita darles seguridad a los empresarios y demostrar que el acuerdo que hicieron el pasado 18 de enero es firme. “El acuerdo consiste en que los empresarios van a manejar el dinero y el Frente Sandinista la política”, puntualizó el analista.


No obstante, advirtió que el empresario electo no tiene que ser miembro del FSLN, pues los empresarios tradicionales no se sentirían representados.
Maradiaga, por su parte, argumentó que el Gobierno del presidente Daniel Ortega ha neutralizado la influencia política del sector privado, y que por tanto debe buscar una forma de recompensarlo.

Alguien que disimule la ilegalidad

Este analista político destacó que el compañero de fórmula que elija el Frente Sandinista para Ortega, debe además “permear un aura” de legitimidad sobre el Presidente, puesto que la candidatura de éste es contraria a lo dispuesto por la Constitución Política.


“Podrían elegir a un candidato o candidata con una buena credibilidad en el de-sempeño de sus funciones que le valga la simpatía popular”, dijo al respecto.  
Vargas agregó que otra fórmula posible es una que asegure la continuidad del proyecto político y económico del FSLN en el Gobierno, por lo que para él aquí sí cabe un miembro del partido. Lo que descartó es que la fórmula sea un miembro de otro partido político.


En este sentido, Maradiaga señaló que “la continuidad (de un Gobierno) no se asegura a través de la Vicepresidencia, sino a través del control total del partido…la Vicepresidencia es sólo un símbolo”.