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Emulando los vicios de sus dirigentes mayores, los miembros de la Juventud Conservadora se han diluido en los últimos días en una serie de descalificaciones mutuas en disputa por cargos y liderazgos. Ante la renuncia de Edgardo Pinell al cargo de coordinador de la organización juvenil del Partido Conservador, el presidente de la Juventud Conservadora, Ramón Obregón Báez, respondió acusando a Pinell de “promover la anarquía en beneficio de un interés personal”.


Obregón Báez cuenta con el apoyo del presidente del PC, Alejandro Bolaños Davis, a quien Edgardo Pinell, en su carta de renuncia, acusa de actuar al margen de los principios conservadores y de boicotear el trabajo de la Juventud Conservadora.
“El cargo de coordinador de juventud, no existe, ni ha existido nunca. Este cargo es un invento de esta persona que no sé de dónde lo ha sacado, y más bien ha faltado a su verdadero cargo como Secretario de Asuntos Estudiantiles”, agrega Obregón en su escrito.

Bolaños guarda distancia
Además, Obregón Báez niega que “exista un bloqueo de  parte de los líderes del Partido Conservador hacia Edgardo Pinell y mucho menos del  presidente del partido”. Las pugnas entre Obregón y Pinell son del conocimiento de la junta directiva del Partido Conservador, sin embargo, el presidente del partido, Alejandro Bolaños Davis, ha preferido mantener distancia, pese a que respalda abiertamente a Obregón.


“Este joven (Edgardo), estaba promoviendo una juventud clasista y excluyente… Tengo muy claro que la actitud de este joven es de una política infantil, ya que no busca solución a lo interno, sino con berrinches públicos, ya que él quería que se le nombrara presidente de la Juventud Conservadora de dedo, en una convención amañada donde él pudiera ser el único candidato”, añade Obregón Báez en su escrito.

Leña al fuego
Por su parte, la denominada Unidad Conservadora, UC, que aglutina a los disidentes del PC que apoyan la candidatura de Fabio Gadea Mantilla a través del Movimiento Vamos con Eduardo, emitió un comunicado en el que señalan que la renuncia de Pinell “no es más que el resultado a la entreguista actitud a favor del orteguismo de parte de la máxima dirigencia de facto del Partido Conservador”.


“La  renuncia del joven Pinell es una muestra más del divorcio que la ilegal dirigencia del Partido Conservador tiene con los más fundamentales principios democráticos, lo que nuevamente deja en total evidencia que nuestra casa partidaria se encuentra secuestrada a manos del orteguismo”, agrega el comunicado.