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El informe preliminar que presentó la Policía Nacional a la Comisión de Gobernación, Paz y Derechos Humanos de la Asamblea Nacional sobre la muerte de Gabriel José Garmendia, “Yajob”, dejó más dudas que respuestas entre los diputados, por lo que éstos no dejan de sospechar que en el asesinato de este alzado en contra del Gobierno del presidente Daniel Ortega hubo mano policial y militar.


La Comisión de Gobernación estuvo varias horas reunida con la jefa de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, comisionada mayor Glenda Zavala; el asesor legal de esa institución, comisionado mayor Juan Ramón Grádiz, y el secretario general del Ejército de Nicaragua, coronel Leonel Gutiérrez.


Según algunos diputados que estuvieron presentes, el Ejército sólo hizo acto de presencia en la comisión, alegando que no tenían nada que explicar, mientras la Policía rindió un informe muy general y poco profesional.

No fue un campesino el de la operación
Las conclusiones preliminares de la Policía señalan que “Yajob” murió por un impacto de bala, pero que desconocen quién realizó el disparo y de qué tipo y calibre es el arma que se utilizó; sin embargo, aseguran que la investigación del caso continúa, teniendo como prioridad la ubicación de José Luis Dávila, quien es el dueño de la finca donde ocurrió el ataque y que está ubicada en la comunidad Santa Teresa de Kilambé, en el municipio de El Cuá, departamento de Jinotega.


Para el diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, Miguel Rosales, de lo que sí quedó certeza es de que “no fue un campesino de la montaña de Santa Teresa de Kilambé el que asesinó a Garmendia, (sino que) fue hecho con precisión, con profesionalismo, con alto nivel de experiencia”.  

Informe a medias
Su homólogo de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, Enrique Quiñónez, señaló por su parte que aunque la Policía aún está en el proceso de investigación, es increíble que hasta el momento no tengan a nadie circulado, pues “Yajob” fue asesinado el pasado 14 de febrero y después del disparo lo movilizaron 30 kilómetros hasta El Cuá.


El también diputado del PLC, Carlos Gadea, expresó que con el informe a medias, mantienen las sospechas de que pudo haber sido un asesinato político y no descartan el involucramiento de instituciones del Estado.

“Yajob” estaba en la cocina
A la comisión también se presentó el director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, Roberto Petray, quien según los diputados brindó más información que la Policía Nacional. Petray afirmó que “Yajob” estaba en la cocina de la hacienda de Dávila al momento del ataque y que de los dos disparos que llegaron hasta allí, uno fue el que mató al ex contra.  


Señaló que con “Yajob” estaba Dávila, la esposa de éste, un trabajador de la finca y un cocinero, y mientras la Policía dijo que no ha podido ubicar al primero, Petray aseguró que en los dos últimos días se ha reunido con él.