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Parece que la última encuesta virtual contra la reelección del presidente Daniel Ortega no le cayó tan bien porque en su discurso político contra la prensa libre en la UNAN-Managua la noche del jueves, estaba obcecado con la palabra virtual. “Este no es un encuentro virtual, ¡es un encuentro real! dijo en solo la entrada.


Sin embargo, hay cosas reales a las cuales no se refirió el Presidente. Por ejemplo, expresa: “Yo quisiera saber, ver, cuándo la prensa escrita se atrevería a publicar denuncias sobre las formas de enriquecimiento ilícito de las firmas millonarias que pautan en sus periódicos... ¡jamás!..”.


Entonces, la fiscalización sobre las cuentas no claras que maneja Albanisa en Nicaragua no entran en los estimados del señor Presidente. El mismo y sus asesores han afirmado que se trata de una empresa privada.


Las últimas investigaciones periodísticas de Confidencial publicadas por EL NUEVO DIARIO se hicieron sobre las cuentas secretas de una gran nacional privada.


“Ellos podrían pagar perfectamente los impuestos que deberían de pagar en este país”, dijo el Presidente. ¿Los impuestos de Albanisa, el Hotel Seminole, las lecherías, los canales de televisión y las demás empresas ligadas al capital de la familia presidencial, son virtuales o reales? ¿Cuánto pagan en concepto de impuestos?


“La práctica del capitalista es ofrecer coimas, pero ¡qué se van a atrever los medios de comunicación a denunciar esas prácticas! No se van a atrever a denunciar esas prácticas ¡que son reales! En realidad es real admitir conocer que esas empresas ofrecen coimas cuando se incursiona en ese mundo. El presidente y su entorno tienen empresas que no son virtuales, son reales.


Lo que también es real es que el pueblo de Nicaragua paga la factura petrolera a Albanisa y a su socia Pdevesa, y así es fácil otorgar subsidio cuando el mismo consumidor lo paga. Este es un hecho real, no virtual.


Lo que sí han arrojado las investigaciones periodísticas de EL NUEVO DIARIO y que es real, es la corrupción en las instituciones del Estado; en el Consejo Supremo Electoral, en el Ministerio de Hacienda, en la Dirección General de Ingresos y sobre eso no se escuchan explicaciones reales del Presidente.


Y al final una seria advertencia: “¿Qué sería de esos medios de comunicación, que a diario injurian al presidente Chávez, y maldicen la cooperación que viene en el marco del ALBA? ¿Qué sería de esos medios de comunicación, si no hubiesen llegado las plantas de generación, de Venezuela? Sencillamente, estarían paralizados, no habría medios de comunicación.


Realmente no sólo los medios, sino el país entero resentiría la falta de la otra cooperación, la que Ortega hizo que se fuera a punta de fraudes electorales y violaciones a la Constitución.


También es muy real que con un estadista real, la cooperación de Venezuela usada como instrumento de desarrollo, la del Grupo de Apoyo Presupuestario y la Cuenta Reto del Milenio, otro gallo le cantara a Nicaragua.