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La embajada de Libia permaneció ayer extremadamente escoltada por efectivos de la Policía Nacional por razones de seguridad, ante informaciones acerca de una marcha que llegaría hasta ese lugar, explicó la vocera de esta institución, comisionada mayor Vilma Reyes.


Los efectivos policiales que resguardaban la cuadra donde está ubicada la misión diplomática libia no permitieron el acceso de vehículos ni de peatones a la misma. “La seguridad personal es la encargada de las embajadas”, confirmó la comisionada Reyes Sandoval.


El presidente Daniel Ortega ha sido duramente criticado por políticos opositores nacionales debido al respaldo al dirigente libio Mamar Gadhafi. Mientras el mundo protestaba por los excesos del gobierno libio contra los opositores, Ortega llamó por teléfono a Gadhafi para solidarizarse.

La solidaridad de Ortega

La llamada se dio justo el mismo día que Gadhafi aseguró estar dispuesto a “purgar casa por casa” a quienes exigen su salida tras 42 años en el poder. “Yo le expresaba a Muamar Gadhafi, líder de la revolución Libia, lo que es elemental. En momentos difíciles se pone a prueba la lealtad. Así es. La firmeza se pone a prueba en momentos difíciles, como cuando nosotros dejamos el gobierno en 1990, ¿se acuerdan?”, dijo durante un acto público con el que conmemoró el 77 aniversario del asesinato de Augusto C. Sandino a finales de febrero.


Ortega provocó el enojo de miembros de la sociedad civil y de los políticos opositores porque le transmitió a Gadhafi “la solidaridad del pueblo nicaragüense, de los sandinistas nicaragüenses”.

También en la ONU

En la Sesión Especial del Consejo de Derechos Humanos sobre Libia, en la Organización de Naciones Unidas (ONU), el gobierno reiteró esas muestras de solidaridad.


“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua por ello expresa su total solidaridad con el pueblo libio y con su líder histórico Muamar Gadhafi, que han sido víctimas de sistemáticos ataques injerencistas, incluyendo bombardeos e intentos de asesinatos a su persona, a víctimas inocentes y a su hija de 4 años, hechos que no permiten a esta nación resolver sus problemas internos y de los cuales ningún país ha estado ajeno en su historia”, decía el pronunciamiento.