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Un primer esbozo de lo que podría ser un eje de diez que promete el plan de gobierno de la alianza PLI, fue compartido por Fabio Gadea y Edmundo Jarquín con productores de la zona de Río Blanco, durante una gira política el fin de semana.

En la euforia electoral, los candidatos prometieron mataderos, carreteras rurales, proyectos de electrificación y pasteurizadoras en esa zona del país, para que los productores exporten sus productos a mejores precios y que las ganancias queden en el país.

La fórmula presidencial de UNE prometió fomentar el agro, para que esa zona con gran potencial económico cuente con mejor infraestructura y así los productos como la leche y el queso tengan valor agregado.

Plan será sobre lo que la gente quiera

El candidato a la vicepresidencia por la Alianza PLI, Edmundo Jarquín, mencionó que el municipio matagalpino de Río Blanco es considerado como “la capital de la leche, del queso y de los granos básicos”.

“Estamos aquí, en una de las regionales de Nicaragua de mayor potencial económico… aquí gran parte del producto del trabajo se va en ganancias, el ganado sale en pie para Honduras y a otros países”, dijo Jarquín.

El candidato vicepresidencial de la Alianza PLI, agregó que Fabio Gadea le orientó que le ayude en la elaboración del Plan de Gobierno, el cual se elabora en base a lo que la gente quiere y necesite para sacar a Nicaragua adelante, especialmente en zonas “tierra adentro”, como Río Blanco y lugares aledaños.

Agro será prioridad

Por su parte, el candidato a la Presidencia de la Alianza PLI, prometió que su gobierno será honesto para lograr hacer los cambios que Nicaragua requiere, por eso, dijo que bajo su gobierno el apoyo al agro será fundamental para lograr el incentivo que necesitan los productores para producir más y mejor.

Asimismo, la fórmula de la Alianza PLI, manifestó que en su gobierno las remesas van a disminuir porque “habrá trabajo para todo mundo, y los nicaragüenses no tendrán la necesidad de irse del país, y no serán como el gobierno de Daniel Ortega, que vive “gloriándose“ del incremento de las remesas, lo que refleja que cada vez más, la gente prefiere irse del país, porque no hay alternativas en Nicaragua.