•  |
  •  |
  • END

El director ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Desarrollo y Democracia (Ipade), Mauricio Zúñiga, expresó que la decisión de suspender o posponer las elecciones en la Región del Caribe Norte no corresponde tomarla al Consejo Supremo Electoral (CSE), sino a la Asamblea Nacional.

En ese sentido, apuntó que ese Poder del Estado también debe establecer, en caso de posponer dichos comicios, el tiempo de posposición, la fecha en que deben realizarse y el mecanismo de organización, así como la forma en que van a laborar esas alcaldías mientras se eligen las nuevas autoridades.

Zúñiga señaló que uno de los argumentos es que la gente no tiene cédulas, sin embargo, sostuvo que Ipade estuvo en varias comunidades distribuyendo ayuda humanitaria y constataron que más del 90 por ciento de los pobladores tiene ese documento.

“Aquí lo más importante es evitar manipulaciones de orden partidario en una crisis con carácter de emergencia”, subrayó.

Al respecto, destacó que estos comicios no pueden posponerse en un período definido, esa prórroga debe conllevar una fecha inmediata a realizarse, puede ser tres o seis meses después; no puede significar que las autoridades actuales seguirán ocupando sus cargos de forma permanente, para ello deberán conformarse comisiones para definir cómo quedarán esas alcaldías.


Diputado PLC acusa al FSLN
Por otro lado, expresó que si el CSE decide que las votaciones se llevarán a cabo porque no hay ningún problema, la Ley Electoral faculta a ese Poder del Estado a pedir ayuda a autoridades como el Ejército y la Policía Nacional o al mismo Presidente de la República, para que se garanticen las condiciones para que las personas puedan ejercer su derecho al voto.

Ayer mismo, el diputado Víctor Duarte insistió en que los habitantes de la RAAN no están de acuerdo con la suspensión de las elecciones municipales, y que “todo es un montaje del FSLN para no perder espacios claves”.

Duarte argumentó que existen condiciones, pues los habitantes afectados por el huracán “Félix” no han dejado sus tierras para garantizar ser beneficiados con la ayuda que llega, y para lo cual deben mostrar sus cédulas.