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Un grupo de al menos 50 jóvenes que rechazan la inconstitucional reelección presidencial de Daniel Ortega, lograron aproximarse al Consejo Supremo Electoral, CSE, burlando la guardia permanente que mantiene la Juventud Sandinista, JS, un frente a esa institución desde el pasado 2 de marzo.

Los jóvenes que usaban en su mayoría camisetas blancas con la leyenda “No soy pendejo”, se tomaron el puente peatonal del centro comercial Metrocentro aproximadamente a las 8:00 de la mañana, donde colgaron una manta con la inscripción: “Se buscan. Delito: Robo al erario público. Daniel Ortega: 12,369,000,000. Arnoldo Alemán: 2,100,000,000 ¿Merecen ser releectos?”.

Paralelamente, otro grupo de jóvenes bajo el puente, sostenían otra manta frente a la cadena humana de policías. También apareció en escena Israel Lewites --hijo del guerrillero sandinista Israel Lewites Rodríguez, asesinado por la Guardia somocista en 1977--. Lewites hijo se caracteriza por hacer protestas pacíficas y esta vez fue el encargado de expresar, a través de un megáfono, las violaciones del gobierno orteguista a la Constitución Política.
Por su parte, la Policía Nacional reforzó inmediatamente el perímetro de seguridad del CSE con vallas metálicas y más efectivos.

Orteguistas se “durmieron”
Los sorprendidos orteguistas, que en un primer momento eran pocos, se comunicaban por teléfonos celulares, mientras observaban con el ceño fruncido a los manifestantes contra la reelección, quienes no dejaban de gritar “llegamos al CSE…”, explicando a la vez que esta era la continuación de la marcha del sábado.

A las 9:30 de la mañana comenzaron a llegar los denominados miembros de la Juventud Sandinista, a quienes les iban repartiendo camisetas con el símbolo de paz. Luego se fueron situando en la plaza “Benito Juárez”, ubicada frente a la sede del CSE y al costado oeste de la  Policía Nacional, mejor conocida como “Plaza el Sol”.

Desde ahí, los orteguistas levantaban sus pancartas que decían “Paz”, mientras a unos metros, en el puente peatonal, los otros jóvenes decían “nosotros también queremos paz” y cantaban: “lo que queremos es trabajo y paz, juntos digamos no a la reelección”, en una versión más de la popular canción de John Lennon.

No hubo confrontación
Aunque los simpatizantes orteguistas triplicaron en número a los jóvenes contra la reelección, no hicieron ningún intento de acercarse al puente peatonal hasta que los muchachos se fueron.

Los manifestantes contra la reelección también recibieron el respaldo de los miembros del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, y de los miembros de la Resistencia Juvenil Nicaragüense, Rejudin, entre otras representaciones de la sociedad civil.

El director del Área Jurídica del Cenidh, Gonzalo Carrión, felicitó a los jóvenes, porque lograron aproximarse al CSE para, de manera simbólica, protestar contra la ilegal reelección del presidente Daniel Ortega.

Israel Lewites manifestó que las violaciones a la Constitución Política no son culpa ni de los policías ni de la primera comisionada Aminta Granera, porque “ellos sólo reciben órdenes”, sin embargo, considera que han terminado siendo “instrumentos del orteguismo”.

Por su parte, uno de los miembros de la Juventud Sandinista, Lenin Rivera, manifestó que su presencia en la plaza “Benito Escobar”, obedecía a una cruzada permanente “por la paz y el bien común”, y aunque niegan ser simpatizantes del gobierno, sus camisetas del “pueblo presidente” --algunas de color rosada chicha--, los identifican como tal.

Aproximadamente a las 11:30 de la mañana, los manifestantes contra la reelección se retiraron del lugar, dejando la advertencia de que seguirán protestando en las calles, sin embargo, cuando intentaron entrar a Metrocentro para retirarse definitivamente, los guardias del centro comercial cerraron los portones por órdenes de tres hombres vestidos de civil.


Transeúntes en peligro

Las vallas que protegen el perímetro del CSE, evitan el tránsito regular de los vehículos, pero además, exponen a los transeúntes al peligro, porque la gente tiene que caminar en medio de la carretera, casi rozándose con los buses y automóviles, debido a que las aceras están adentro de la “zona de seguridad”.

Los buses y camiones con dirección oeste, tienen un espacio estrecho para pasar y la parada del centro comercial Metrocentro quedó “congelada” para evitar que los manifestantes contra la reelección se tomen de nuevo el puente peatonal.

Igualmente, los vendedores que se mantienen en las paradas, temen que sus tramos resulten afectados por las posibles confrontaciones, que cada vez son más latentes a medida que se aproximan las elecciones nacionales, programadas para el 6 de noviembre.