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Desde tempranas horas de la mañana de ayer, un grupo de jóvenes esperó, en primera fila, la misa que se oficia en la Catedral de Managua. Vestían camisetas blancas y formaban una sola frase, quizá  memorable: “Jesús me liberó”, sin embargo, con un tono autoritario, el vicario de la Diócesis, Bismark Conde, les aseguró que su actividad era “publicidad política”, que no los podía correr, pero sí advertirles del irrespeto.

El vicario se plantó frente a la multitud que esperaba la misa y reiteró: “Este lugar es santo y sagrado, esta es la Catedral de las mil maravillas, aquí todo ocurre, queremos una iglesia pacífica y no vamos a permitir que vengan jóvenes con publicidad política, ya estamos cansados de muchas cosas”.

La frase en primera fila
Desilusionados, pero sin dar marcha atrás, los jóvenes quitaron las calcomanías que formaban la frase, y como si fuera una lección de matemáticas permanecieron sentados mientras duró la Eucaristía. Al terminar, salieron rápidamente y se plantaron en las afueras de la Catedral, repartieron papeletas que encabezan así: “Cristo me hizo libre, y esa libertad nadie me la puede quitar”, invocando a San Pablo cuando estuvo preso.

“Somos ciudadanos comunes y corrientes, que venimos por la paz y por la institucionalidad democrática, que pueden desarrollarse pacíficamente”, afirmó Rodrigo Báez, quien lucía su camiseta blanca y levantaba una papeleta desafiante, de “No a la reelección”.

“Jesús aboga por la libertad”
Pedro Castillo, otro de los jóvenes, afirmó que se deben cultivar los valores cristianos. “Vivimos con un gobierno que dice ser cristiano, pero no lo es. La Iglesia no debe tomar esto como algo político, simplemente, es un mensaje a la comunidad católica. El vicario no puede limitar que el pueblo se manifieste, menos si creemos en un Jesús que aboga por la libertad, por la justicia, por la igualdad y por la solidaridad”.

* Estudiante de Comunicación Social, UCA