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Flamante cuartofinalista en Brasil-2014, la selección de Costa Rica iniciará hoy su andadura en el Mundial de Rusia con un partido ante Serbia que se antoja ya que puede ser definitivo para definición del grupo E, que completan Brasil y Suiza.

A diferencia de hace cuatro años, los Ticos no necesitarán dejar en el camino a dos campeones del mundo como en Brasil (Inglaterra e Italia), pero los hombres entrenados por Óscar Ramírez deberán probar que mantienen el nivel de entonces.

Con Brasil como gran favorita de la llave, parece que los centroamericanos tendrán que jugarse el pase a octavos contra Serbia y Suiza, dos selecciones a priori menos potentes que ingleses e italianos hace cuatro años, pero con suficiente oficio y experiencia como para disputarle la clasificación a Costa Rica.

Los serbios no se fían de los últimos malos resultados de los Ticos, que perdieron contra Inglaterra (2-0) y Bélgica (4-1) sus dos últimos partidos de preparación.

Su técnico, el inexperimentado Mladen Krstajic (que nunca había dirigido a un equipo profesional antes de sustituir a Slavo Muslin el pasado octubre, no se deja “engañar” por estas derrotas: “Son un equipo muy fuerte, pero conocemos sus debilidades y sabemos exactamente lo que tenemos que hacer” para ganar, explicó en conferencia de prensa este sábado en el Estadio de Samara, escenario del encuentro (6:00 a.m.).

Más presión por las expectativas 

Los Ticos, además de los últimos malos resultados, tienen el problema de la presión por repetir el resultado de hace cuatro años. “Es normal la expectativa que hay en el país. Quieren ver a su selección triunfar de nuevo, y nosotros debemos saber lidiar con esa presión”, ha explicado ya en Rusia el volante Celso Borges, del Deportivo La Coruña español, presente en esa gesta.

A nivel deportivo, los Ticos, acostumbrados a dominar los partidos cuando juegan en Concacaf, deberán hacer frente al mayor poderío físico de los serbios y “buscar el equilibrio, saber cuándo presionar y cuándo jugar como bloque”, explicó Ramírez.

“Serbia es una selección muy presionante y mañana (hoy), sobre todo en los primeros 20 minutos, tendremos que saber controlar el partido para cambiar de ritmo con el paso de los minutos”, añadió el técnico, que vivió una primera experiencia mundialista en Italia-1990.