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Casi desde siempre, tratándose de Brasil, no solo se espera sino que se exige, un futbol fluido, creativo, brillante y productivo. Solamente mostrando ciertos destellos y mostrando un golazo de Coutinho que posiblemente haya asegurado lugar entre los mejores 10 de la Copa, Brasil debutó en esta Copa del Mundo, resignándose a un empate 1-1 con Suiza, el equipo que amargó a España en el inicio del Mundial de Suráfrica derrotándolo 1-0, y que obligó a Argentina a estirarse hasta la prórroga antes de caer 0-1 en los octavos del Mundial de Brasil.

Una vez más, con el gol de cabeza de Zuber en el minuto 49, Suiza demostró ser un rival constantemente difícil para cualquiera. Neymar intermitente, no consiguió ser lo incidente que debe ser para fortalecer las pretensiones de resurgimiento de Brasil.

El mérito de Suiza

Una suma de individualidades sueltas, eso fue Brasil la mayor parte del tiempo. Cada uno de sus ases del ataque, incluyendo centrocampistas, dispuso de alguna posibilidad de anotar, pero la suma de esfuerzos en busca del funcionamiento colectivo que caracterizó a otros equipos brasileños, solo se pudo ver en ciertas ocasiones. Suiza, en cambio, responde disciplinadamente, cada uno con su misión y aportando algo más. Es un equipo que juega sin temores, sin inhibiciones, que cuando necesita atreverse, lo hace y con criterio. Frente a un equipo con la flexibilidad de Brasil, capaz de desarticularte, tiene un cuido atrás necesario, pero puede garantizar progresiones, como lo demostró sin llegar a atormentar a Allison. El gol de Zuber, cabeceando limpiamente con poder, mostró que aun hombres de vasta experiencia como Miranda y Silva, se traban en momentos cumbres.

Cierre con presión 

No vamos a subestimar a Brasil por este inicio. En el 2002, en ruta a su quinta Copa, Brasil esperó hasta el minuto 87 para el gol de Rivaldo contra Turquía estableciendo el 2-1. Ayer, se volcó en busca del gol de la victoria. En los últimos siete minutos, incluyendo los cinco de reposición, Brasil ejerció una gran presión: Neymar tuvo en centro de William con olor a gol; Firmino obligó a Sommer a una de sus mejores atajadas; un remate de Miranda provocó escalofríos; y el bloqueo oportuno a ese remate de Renato Augusto, indican claramente la insistencia de Brasil. Pero el muro de Suiza resistió, como el de México ante Alemania, y la samba fue recortada, conformándose con el empate 1-1… Igual que España, Francia aunque ganó, y Alemania, Brasil no pudo abrillantar su favoritismo previo.