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Desde hace rato en el futbol mundial, Bélgica es respetado como enemigo. Tiene figuras altamente calificadas como Hazzard, DeBruyne, Alderweireld, Curtois y Lukaku, de brillantez comprobada en el torneo inglés, más Mertens del Nápoles y Meunier del PSG,  jugadores que cualquier equipo quisiera tener y, por supuesto, con esos recursos, sabe jugar, además de disponer de madurez. El antecedente inmediato de un equipo que ha sido semifinalista en Copas, lo encontramos en esos tres juegos realizados antes de aterrizar en Rusia: 0-0 con Portugal, 3-0 a Egipto y 4-1 a Costa Rica. Así que no se le podían conceder posibilidades de sobrevivir al debutante Panamá. La superioridad de los llamados Diablos Rojos era tan obvia, como quienes son los agresores por aquí, sin necesidad de esos videos tan clarificadores que muestran las redes.

Penedo, un gato

No siempre querer es poder. Solamente se puede, si se tiene con qué lograrlo, y Panamá no cuenta con las armas requeridas para fajarse con Bélgica. Es un debutante con un futbol ágil, pero inocente, sin buen manejo de los espacios y de los anticipos en la defensa, con un mediocampo casi intrascendente. El 0-0 del primer tiempo fue milagroso, porque el arquero Penedo del Bucarest, una vez considerado el mejor de Centroamérica antes del salto a las nubes de Keylor, se encargó de frustrar unas tres oportunidades claras con estupendas intervenciones, como el derechazo de Mertens en el minuto 6, el cierre de ángulo a Hazzard a los 24, el rechazo al taponazo del mismo Hazzard a los 37, y la barrida sobre la entrada de Lukaku a los 38. En tanto, Courtois en la otra cabaña, balanceándose en la otra hamaca, solo pendiente del largo disparo de Cooper en el 42.

La volea de Mertens

¿Se puede valorar a Bélgica por lo mostrado contra Panamá? Con tantas facilidades recibidas, eso es difícil. Aunque con casi todo Panamá replegada, el equipo belga dispuso de espacios para una circulación de balón fluida. No se vio ese cierre de espacios ni disputas de balón y constantes recuperaciones, que realizó México frente a Alemania en un segundo tiempo de alta intensidad por el volumen de fuego germano. Bélgica en cambio, sin tener apuro, abrió el marcador en el minuto 47 cuando Mertens golpeó de volea un balón que descendía dentro del área consecuencia de un rechazo, y su taponazo de derecha, fue imparable para Penado, como lo hubiera sido para Yashin. 

Lukaku al remate

Quebrado el cascarón, Panamá reaccionó agilizándose registrando avances con dos y hasta tres hombres y teniendo presencia en las bandas, pero perdía las pelotas y las opciones.

El gol de Lukaku a los 68, un estupendo cabezazo aprovechando una entrega precisa de DeBruyne, y el ingreso huracanado del mismo Lukaku a los 75 recibiendo una pelota de Hazzard, para sacudir las redes estableciendo el 3-0, sepultaron las débiles esperanzas canaleras en su debut en Copas del Mundo.

Desde hace rato en el futbol mundial, Bélgica es respetado como enemigo. EFE\END

Ganaron los belgas claramente, pero no creo hayan impresionado lo suficiente. Panamá les otorgó muchas facilidades para ser vistos tan sueltos. El diagnóstico sobre la dimensión de Bélgica en este torneo tan abierto a imprevistos, quedó pendiente.