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Hay derrotas heroicas o injustas consecuencia de la fatalidad, o revestidas de intenso dramatismo, también las hay imperdonables, por no haber hecho nada merecedor de reconocimiento por ganar, como la sufrida por Argentina ante Croacia por 3-0, con los goles de Robic, Modric y Rakitic, después de un primer tiempo ágil pero trabado, sin ideas claras, que terminó 0-0.

En un partido en que Lionel Messi no existió, o se lo tragó la tierra, Argentina no pudo encontrarse excepto en tres o cuatro oportunidades, todas malogradas, y fue golpeada brutalmente por el falló de su arquero Caballero, el taponazo erizapelos de Modric desde fuera del área, y el remate frío y preciso de Rakitic.

Después de lo visto, me pregunto: ¿Hay alguien que esté llorando por Argentina al borde del abismo, o por los jirones de Messi? No lo creo. Aún sin la fatalidad de Caballero, quien en el minuto 4 realizó una estupenda atajada sobre remate cruzado y rasante de Perisic, el equipo gaucho hubiera sido sometido por Croacia, quizás no 3-0, pero con cualquier otro marcador, incluso el tercer 1-0 de la jornada.

Equipo rompecabezas

El técnico Sampaoli dejó en casa a Mauro Icardi del Inter, el colíder goleador en el Calcio Italiano con 29, se olvidó de Paulo Dybala, el formidable atacante del Juventus, y subestimó a Christian Pavón la chispa de Boca. No pudo Sampaoli proporcionarle a Messi el acompañamiento necesario para sus proyecciones, entregas, y captación de atención que beneficia a los otros.

Luka Modric marcó un golazo desde fuera del área para establecer el 2-0 parcial. AFP\END

Llegó a creer que Messi era capaz de ser inagotable resolviendo dificultades, como lo había demostrado llevando a Argentina a tres finales, dos en Copa América y una en la Copa de Brasil, además de haber garantizado el boleto a Rusia. Pensó que no debía preocuparse mucho de darle verdadera forma a un equipo si contaba con el astro.

¡Qué importaba que el equipo fuera un rompecabezas!. Sin embargo, disminuido Messi en el empate 1-1 con Islandia, y desaparecido en la estrepitosa derrota por 0-3 frente a Croacia, todo se derrumbó. A ratos ayer, Messi, dio la impresión de ser un sonámbulo en la cancha. Miró más al suelo que de frente, caminaba no corría, se alejaba del área y no buscaba la pelota, lucía desconectado consigo mismo. ¿Dónde estaba el genio de la lámpara? De pronto era tan poco que no existía. 

Olvidando a Mess  I

Argentina sobrevivió a eso en el primer tiempo. Se olvidó de Messi y decidió intentar jugar con los otros. Con participación del 10 en una triangulación, Meza tuvo una oportunidad excelente en el minuto 12, detrás del punto penal, y nada; a los 29, en ingreso por la izquierda, la posibilidad se le presenta a Enzo Pérez con el portón vacío, y nada. Mientras tanto, Madzukic se perdía un frentazo que usualmente es letal y Robic en el descuento enviaba un remate largo por arriba. Messi no terminó de despertar en el segundo tiempo, entrando Higuaín por el Kun.

- Argentina tiene un pie fuera de Rusia-2018. Foto: AFP/END

En el minuto 53, la falla del arquero Caballero. Entregó una pelota como si fuera asistencia a Robic, quien con un remate necesitado de equilibrio muscular, golpeó la pelota en el aire y sacudió las redes estableciendo el 1-0. Caballero intentó esconderse inútilmente detrás de sus dos manos.

En el 63, Pérez y Messi fallaron entre una multiplicación de piernas y pelota al garete en la puerta del horno, y en el 66, Mandzukic casi, recibiendo de Vrsaljko, y después de un disparó de Dybala quien entró por Pérez, a los 79, el taponazo impresionante de Modric desde fuera del área, un derechazo junto al poste izquierdo de Caballero.

Faltaba Rakitic

El 2-0 sentenciaba el partido, pero faltaba algo más, que no incluía la reactivación de Messi. El agresivo volante Rakitic, quien había sacado astillas del travesaño con un cañonazo en el minuto 87, se vio involucrado en un avance a fondo de tres hombres en el 90 más 2, logrando rematar con Caballero fuera de foco, sellando el doloroso 3-0. Con un punto en dos juegos, Argentina está casi descartada, a menos que Nigeria sin puntos, derrote a Islandia o empate hoy, y sea doblegada por los gauchos en la última fecha de la fase de grupos, mientras Croacia vence a Islandia o solo le permite empatar. De esa forma, Argentina con cuatro puntos, podría seguir con vida. No es algo de matemática simple.