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Estando Senegal y Japón abrazados con 4 puntos después un 2-2 dibujado entre esa intensidad que levanta polvaredas cuando se busca la victoria con tanta ansiedad, para Colombia y Polonia empatar equivalía a quedar al borde de la fosa, nada atractivo, y perder, era la muerte. Así que para ambos equipos, ganar tenía la urgencia de quien necesita escapar al caos, como Napoleón saliendo de Moscú.

El objetivo de seguir con vida, en pie de lucha, es siempre lo prioritario, y fue eso lo que consiguió el equipo de Colombia, restaurando parte de la grietas provocadas por la derrota 1-2 frente a Japón, consecuencia de perder un hombre muy temprano y no poder encontrar su estilo, su frecuencia, su profundidad y, por supuesto, los goles necesarios. Ayer, Colombia se olvidó de esa amargura y en un esfuerzo de resistencia a ser tempranamente “decapitada”, mostró un futbol de brillo, goleó 3-0 a Polonia borrándola del mapa de esta Copa, ahora convertida en seria amenaza, pretende saltar sobre el difícil Senegal, lo que aseguraría su presencia en octavos de final. 

James y Lewandowski. AFP\END

Al ritmo de joe arroyo

No tiene este equipo de Pekerman el tamaño, el juego y la firmeza del visto hace 4 años, eliminado en cuartos en fiera batalla con el local Brasil, un duelo en el que Neymar salió lesionado, pero su recuperación frente a Polonia en todos los aspectos, moviéndose al ritmo de la música de Joe Arroyo,  fue llamativa, y terminó mandando. Los goles de Yerri Mina en el minuto 39, Falcao en el 69 y Cuadrado en el 75, sellaron una victoria galvanizadora antes de enfrentarse a Senegal. Vencer, llevaría a Colombia a 6 puntos dejando a los africanos en 4, sin importar lo que consiga Japón contra Polonia. Y para vencer a Senegal, un equipo físicamente más potente, más alto y más rápido, se necesita mantener el pie sobre el acelerador como lo hace Lewis Hamilton, tratar de evitar el juego friccionado, manejar con más precisión que contra Polonia los trazados rasantes, y utilizar apropiadamente los desmarques, además de volver a contar con un gran Ospina en la cabaña, capaz de proporcionar la confianza requerida en una batalla de vencer o morir.

Supo manejar las riendas

Colombia tomó tiempo en establecerse. Raramente con cinco hombres metidos en el área, Polonia conseguía cerrar y anticiparse en el fondo, pero retardaba su progresión hacia Lewandowski, Zirelinski y Kownacki, reemplazado más adelante por Grosicki. Decidió recurrir a pelotas largas incluso por tierra y estuvo rebotando constantemente, aunque Polonia sin transición, aislaba a sus delanteros, manteniéndolos solo pendientes de pelotas en profundidad.

La asociación a veces cercana y otras veces distante pero sin perderse de vista de Quintero y James, comenzó a meter pelotas para Falcao por el centro y Cuadrado por la derecha. Aunque la superioridad numérica de Polonia atrás le permitía mayor cobertura sacrificando progresiones, Colombia se fue apoderando de los hilos del partido, facilitando que sus dos centrales Mina y Davinson se adelantaran, pendientes de Lewandowski. Fue así que con dos asistencias de James y una de Quintero, se realizaron los goles que desequilibraron el partido y sellaron la victoria.

Juan Cuadrado. FP\END

Así fueron los goles

El primer gol a los 39, fue producto de geometría pura: ejecutando en corto un tiro de esquina, como tanto se hace ahora buscando ampliar el ángulo, James entregó a Cuadrado, este a Quintero quien devolvió a James. La zurda maestra del 10 de Colombia, colocó la pelota al alcance de la cabeza de esa torre que es Yerri Mina, y el arquero Szczesny, no pudo ni parpadear. A los 69, Quintero en proyección recibe desde la banda derecha, y de inmediato, le hace llegar por abajo la pelota a Falcao, quien estaba a la caza. El desborde del Tigre colombiano y su remate con sangre fría, destreza y seguridad, desarman a Szczensny. Ahora Colombia gana 2-0.

Y el tercero se logra en el 75. James desde la izquierda, ve a Cuadrado recorriendo verticalmente un espacio vacío y le hace llegar el balón con precisión. Cuadrado continúa y entrando al área, sobre la salida de Szczensny, clava la estocada con derecha junto al poste, sellando el 3-0. Hay que apuntarle al golpeado arquero Ospina, tres salvamentos frente a dentelladas de tiburón, incluyendo ese sobre un disparo de Lewandowski muy cerca que casi lo revienta, el realizado sobre remate de Krichowiak y el desvío neutralizando otro taponazo de Lewandowski.