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Argentina empató 1-1 ante Islandia en su debut en el Mundial de Rusia y cayó estrepitosamente 0-3 ante Croacia en la segunda jornada, pero, a pesar de todo, hoy ante Nigeria tendrá una última bala para seguir viva en el torneo.

En la última jornada del grupo D, los sudamericanos necesitan ganar sí o sí a los africanos para ser segundos. A partir de ahí, un empate entre croatas e islandeses o una victoria croata los clasificaría automáticamente a octavos.

En caso de que Islandia ganara, se definiría por la diferencia de goles, que actualmente dominan los europeos (-2 por -3 de los argentinos).

A olvidar la crisis

Argentina llega al encuentro sumida en una profunda crisis de juego, con la moral baja y la relación con el técnico Jorge Sampaoli deteriorada. El presidente de la AFA, Claudio Tapia, se reunió incluso con el DT el sábado por la noche para ratificarlo en el puesto.

En su cuarto Mundial y a sus 31 años, Lionel Messi aún no ha podido brillar. Erró un penal en la segunda mitad ante Islandia y no apareció frente a Croacia. Además, ha estado en el centro de las críticas por la situación de su selección tras dos fechas.

“Sí, nuestro principal objetivo será que sea el último partido de la Copa del Mundo para Messi, por mucho que nos guste verlo jugar”, señaló este lunes el defensa nigeriano Brian Idowu ante la prensa. El seleccionador Gernot Rohr se mostró más prudente. “Estamos centrados en nuestro equipo. Nos encanta Messi, a todos les encanta, pero la pregunta no es si va a ser su último partido o no, si no clasificar a octavos. Somos profesionales, tenemos que representar los colores de Nigeria y en futbol no hay piedad. Todos quieren ganar y nadie hace regalos, por mucho que les guste tanto este jugador”, aseguró.

Tras la hecatombe ante Croacia, Argentina se despidió prácticamente del torneo, pero la posterior victoria de Nigeria 2-0 ante Islandia la insufló de aire y esperanzas de cara a su pase a la próxima ronda.

El delantero Ahmed Musa, máximo artillero de la historia de las Súper Águilas en Mundiales con cuatro tantos, será la principal amenaza para los pupilos de Sampaoli.

“Me acuerdo que hace cuatro años jugamos contra Messi en Brasil (2014) y metí dos goles. Cuando me traspasaron al Leicester, jugamos contra el Barcelona e hice otros dos. Así que pienso que todo puede pasar. Posiblemente vuelva a hacer otros dos goles”, dijo el viernes Musa entre risas.

Argentina se agarra a Messi y a la historia para soñar: la Albiceleste se ha medido cuatro veces contra las Súper Águilas en Mundiales y ganó las cuatro.