•   Rusia  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

¡Cómo se salvó Argentina de la eliminación! Cuando los creyentes en que se produciría un milagro, eran pocos, ocurrió. Del quejido de un muerto en el minuto 50, consecuencia de ese penal ejecutado por Moses borrando el gol artístico de Messi, equilibrando el marcador 1-1, se saltó al momento espectacular del aullido de la resurrección en el 86, con el taponazo de volea de Marcos Rojo. En Argentina, en Nigeria, en Rusia y en el resto del planeta, ese trayecto de 36 minutos, fue una eternidad. La victoria de Croacia sobre Islandia 2-1, aseguró los octavos para esta Argentina irregular en su funcionamiento, que deberá encontrarse con Francia el sábado, en lo que parece ser, un laberinto de complicaciones para los hombres de Sampaoli.

El despertar de Messi mostrándose activado en un excelente primer tiempo con ese gol, su trazado a Higuaín por la derecha y ese tiro libre arañado por Uzoho que rebotó en el poste derecho haciéndolo gemir, provocó un levante de voltaje que hizo ver mejor al equipo gaucho de futbol tan triste e incoherente en los dos primeros juegos, empate 1-1 con Islandia y derrota 0-3 ante Croacia. No era una transformación como la del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, pero Argentina se mostró diferente y el gol matador de Rojo, pegándole con derecha al largo, rápido y preciso centro de

Gabriel Mercado hizo prevalecer la justicia. MESSI EXHIBE SU ARTE En un partido de este tipo, de vencer o morir para Argentina y no perder para Nigeria, propenso a desembocar en la desesperación, la utilidad de pegar primero y lo más pronto posible, espoleaba piernas, mentes y corazones.

Y en el minuto 14, el largo trazado aéreo de Banega hasta Messi quien entraba por la derecha entre dos. El genial jugador amortiguó la pelota con el muslo izquierdo quitándole furia, ya domesticada, la manejó con esa delicadeza que lo caracteriza, con su pincel zurdo, garantizando su proyección junto con el balón, y soltando su derecha antes poco útil, para sacudir las redes de Nigeria adelantando a Argentina 1-0.

Con una defensa bien establecida cortando los avances de los veloces nigerianos, Argentina, pese a no estar fino en las entregas, incluso en los espacios cortos, mantuvo sus líneas adelantadas ejerciendo presión. El pase de Messi a Higuain bloqueado por Uzoho, y el tiro libre de Lionel, le dieron forma a la posibilidad del 2-0, pero no fue posible, y como ocurrió frente a Croacia e Islandia, el equipo de Nigeria fue creciendo en agresividad, aunque con menos orden, pero llegando amenazante frente a la cabaña defendida ahora por Franco Armani, el arquero de River Plate.

Obviamente, el 1-0 no era tranquilizante. ¿DE DÓNDE SALIÓ ROJO? El penal de Mascherano ─quien terminó con su cara cortada con manchas de sangre─ por un agarrón por detrás dentro del área, similar al que le hicieron a Neymar en el juego BrasilCosta Rica siendo ignorado, fue sentenciado y lo cobró Moses, con esa calma sanguinaria que nos grafica Tarantino en sus películas, sin chance para Armani, lanzándose al otro lado…

El 1-1 eliminaba al equipo de Argentina y clasificaba a Nigeria que prudentemente retrocedió para agruparse convenientemente sin perder ni un segundo de vista a Messi, complicándole sus entregas y cerrándole espacios para la recepción. Nigeria dispone de dos oportunidades, mientras Higuaín rematando de primera intención con derecha, falla enviando el balón por encima del travesaño encontrándose en una posición favorable…

El avance del tiempo se convierte en una tortura para el más necesitado y aunque Argentina tenía más tiempo el balón y manejaba más conexiones, los últimos avances se desvanecían… Con Messi entre la confusión, se produjo la jugada que milagrosamente salvó la vida de Argentina en esta Copa. Una vez más, se proyectó Mercado por la derecha con todos sus compañeros volcándose al área. El centro viajó rápido, a buena altura y la aparición de Marcos Rojo por la izquierda fue tan imprevista como recibir una bofetada en una iglesia. Fue un golpeo perfecto con derecha, sin permitir que el balón aterrizara.

La multitud en el mundo se sintió levitando. Argentina había resucitado y estará en los octavos. ¡Qué si podrá ir más allá, nadie lo sabe!