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Yerry Mina salvó a Colombia y puede haber salvado su futuro en el Barcelona. El gigante de 1.95 metros, moviéndose un metro a su derecha se levantó majestuosamente del piso para cabecear entre las nubes, encima de la incomodidad de los leones de Senegal, Niang  Kouyate, esa pelota que centraba desde la esquina derecha la pierna educada de Juan Quintero.

Fue un golpe seco y certero hacia abajo, casi un arponazo con el costado de su cabeza, inutilizando el esfuerzo desesperado del arquero N´Diaye, llevando hasta las redes el balón envuelto en todas las esperanzas de Colombia.

En el minuto 74, el único gol de un partido de mucho nervio y poco futbol, que el equipo suramericano estuvo peleando desde el minuto 30, sin su astro James Rodríguez, lesionado. Hablar de lo justo en futbol, es a veces complicado.

No siempre el que juega mejor y hace sudar hasta sus huesos, se impone. Senegal fue más intenso, estuvo llegando fabricando opciones como lo demuestra el accionar del arquero Ospina, constantemente ocupado, y se vio más ordenado en las transiciones aprovechando que James estaba fuera, pero Colombia siempre supo responder rechinando dientes.

Penalti rectificado

El momento de mayor dramatismo, lo vivió Colombia en el minuto 17. Gueye colocó una pelota rasante y muy limpia para la proyección del difícilmente controlable Mane por el centro. Entrando Mane al área con Ospina erizado y la cabaña agrandándose, Davinson Sánchez, tratando de emparejarse desde la izquierda, se barre y lo derriba. La primera impresión es penal y el árbitro lo señala.

Súbitamente la oscuridad cubre todo Colombia mientras se solicita la revisión por el VAR. Las repeticiones parecen comprobar la falta, pero desde la sala técnica, se considera que el defensa, acostumbrado a moverse a la orilla del peligro, hizo contacto con el balón y se rectifica el fallo. No hay penal y Senegal, que intenta ser la única sobreviviente de África en octavos, estalla inútilmente. No hay nada que hacer contra el VAR…

Eso fue antes de la salida de James, pierna, corazón, cerebro y orgullo de esta selección. Entra Luis Muriel, que ha crecido lo necesario en el futbol español. Obviamente no es James, pero puede ser un e
lemento de utilidad para las progresiones de Quintero, el inquieto y talentoso volante de River Plate.

Tarjetas matan a Senegal

Con el triunfo 1-0, su segundo en el grupo H, Colombia emergió de una situación muy complicada, expuesta a la eliminación si se trababa en un empate que le bastaba a Senegal para asegurarse con 5 puntos, dejando a la tropa de Pekerman pendiente de lo que pasara entre Japón y Polonia cruzando dedos. El único factor de seguridad para Colombia, era vencer a Senegal para saltar a 6 puntos, parqueando a los africanos en 4, los mismos de Japón al ser vencido 1-0 por los polacos.

Con Colombia triunfante fuera de las brasas, el equilibrio a 4 puntos entre Senegal y Japón fue decidido por una extraña variante, menor número de tarjetas amarillas, algo así como un certificado de mejor comportamiento, y eso favoreció a Japón por dos, condenando a Senegal.

Por vez primera desde el Mundial de México en 1986, ningún equipo africano avanzaba a los octavos de final. Los dos clasificados del grupo H, Colombia y Japón son considerados no favoritos ante Inglaterra y Bélgica, protagonistas ayer de un juego tranquilo, con sus mejores hombres en el banco, ganado por Bélgica 1-0, con un golazo artístico y potente de Januzaj en el minuto 50.