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Como todas aquellas historias en las que alguien muere batallando fiera y dramáticamente pidiendo a gritos una gota más de sangre, el final es trágico. Hacia ese punto sin retorno se dirigen hoy en el Mundial de Rusia, los seleccionados de  Francia y Bélgica para protagonizar la primera semifinal. Sobre todo en los deportes, el ídolo de hoy arrincona al héroe de ayer y lo reemplaza por la figura cumbre del mañana.

Es lo que hemos estado viendo en esta Copa. ¿Qué se hicieron Messi, Cristiano, Neymar, Iniesta, Salah, Suárez y tantos otros? Hoy vamos a ver a Griezmann y Mbappé corriendo delante de Pogba y Kante, frente al impulso de ese depredador del área que es Lukaku, juntando esfuerzos con la destreza de Hazard, las arremetidas de De Bruyne y el aporte de Mertens y el discutido Fellaini.

Visto desde cualquier techado o desde cualquier rincón, se espera un gran duelo, y como se trata de vencer o morir, no como el Inglaterra-Bélgica que fue tanta su falta de interés, que utilizaron a sus suplentes para estirar los músculos, podemos darlo por un hecho. Con ese armamento que tienen los dos equipos, y buscando un acercamiento a la conquista de la Copa del Mundo, el factor motivador debe garantizar una superación en el rendimiento de cada uno de los jugadores.

Ciertos bajones de voltaje

No llegan Francia y Bélgica a este duelo, después de una campaña impresionante, de crecimiento sostenido, como la llevaba Brasil antes de estrellarse con la inspiración, la destreza y la fortaleza del arquero belga Curtois. Los dos equipos se han trabado. El juego Francia-Dinamarca, aunque clasificados para octavos pero con el liderazgo del grupo en disputa, fue el único 0-0 de la Copa, y por momentos deprimente, como si los astros franceses se hubieran desvanecido.

Bélgica se vio bien adelante no atrás con Túnez durante una victoria 5-2, y estuvo perezosa frente a Inglaterra. Asombrosamente la vimos combatiendo atrás 0-2 ante Japón, solo para impactarnos con un resurgimiento, posible para equipos verdaderamente grandes y que confían en su capacidad. Sin embargo, esos bajones de voltaje, como el casi desesperado repliegue de Bélgica batallando con el siempre agresivo Brasil, y ese cierre de Francia con una desorientada Argentina que rozó el empate, antes de sacar provecho de la ausencia de Cavani frente a Uruguay, no rasgan la valoración que se tiene sobre estos dos estupendos equipos. Según el ranking de la FIFA, Bélgica es número 3 y Francia el 7, vencedores, el primero de Brasil que es el 2 por ahora, y el otro de Argentina tambaleante en el 5, en lo que fueron sus enfrentamientos más calibradores.

¿Para quién su Waterloo?

Precisamente en Waterloo, cerca de Bruselas en Bélgica, se libró una de las batallas de mayor historia con dos astutos Generales, Napoleón y Wellington, elaborando los planes. Perdió Napoleón, quizás por culpa de Grouchy, y fue su final… Es lo que el francés Didier Deschamps y el español Roberto Martínez, jefe de los belgas, han estado haciendo en estos días, con pocos problemas. Obviamente Francia va con Giroud en la punta de su ataque, respaldado por tres hombres de muy buen desmarque y proyección como son Mbappé, Griezmann y Tolisso, y el mayúsculo aporte de Paul Pogba y el incansable y muy útil N´Golo Kante, par de centrocampistas excepcionales.

Atrás, Pavard por la derecha, Lucas Hernández en la banda izquierda, y Umtiti funcionando con Varane por el centro, con el ágil arquero Hugo Lloris custodiando la cabaña. ¿Ven ustedes alguna fisura por la que pueda filtrarse un zancudo? Impresiona Francia, pero Bélgica es muy firme,  y lo necesariamente flexible y funcional. Adelante, Lukaku es una fuerza de la naturaleza dotado de habilidad, Eden Hazard se está moviendo desde hace un buen rato a la orilla de la grandeza, y Kevin de Bruyne, es algo más que “ojo con él, no lo pierdan de vista” por su versatilidad, facilidad de maniobra y contundencia. Una delantera temible.

El laborioso y furioso Fellaini, Witsel y Vermaelen, agilizan el medio campo con rápidas transiciones, y atrás, Meunier, Alderweireld, Kompany y Verthogen, varias veces desarticulados, aún por Túnez que les marcó dos goles, más dos Japón y uno Brasil ejerciendo gran presión, deberán hacer los ajustes requeridos delante de ese gran arquero que es Courtois. Me inclino ligeramente por Francia.