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¿Quién el mejor jugador de una Copa del Mundo?, siempre interesa, aunque no tanto como ¿Qué equipo gana el torneo? Ya lo hemos escrito, pero vale la pena repetirlo, la valoración individual ha estado siempre expuesta a cuestionamientos, no así la del equipo Campeón, y seguramente lo seguirá estando después de conocer al jugador que obtenga el reconocimiento en este 2018.

Hasta hoy, con solo dos juegos pendientes, y solo uno realmente incidente, la final, no hay algo claro sobre el favorito, así que resulta algo obvio, que será necesario esperar hasta el último instante, para poder llegar a una conclusión lo suficientemente precisa sobre quién es el merecedor de la distinción. 

Modric ha sido un tren

Posiblemente la mayor regularidad de rendimiento la registre el centrocampista de Croacia Luka Modric, raramente desactivado en el primer tiempo del duelo con Inglaterra. No solo porque es el jugador con más de 600 minutos moviéndose entre las brasas a lo largo de seis juegos, sino por la cantidad de pases, oportunidades creadas, recuperaciones y proyecciones.

A simple vista, el nivel de utilidad de Modric, es indiscutible, y podría proporcionarle una ventaja sobre Kylian Mbapeé y Antoine Griezmann, marcadores de tres goles cada uno, exhibiendo una dinámica excepcional. Como es natural, hay una concentración de atención en los aspirantes con posibilidades que se reunirán en la batalla final, agregando a Rakitic y Perisic, y también a Pogba y Kante.

¿Por qué considerar reducidas las opciones de jugadores de Inglaterra y Bélgica, que disputarán hoy el tercer lugar? Porque este es un duelo menor, incluso poco interesante hasta para quienes lo protagonizan, y ni siquiera la explosión de cuatro goles producida por el francés Just Fontaine en 1958, logró terminar de proyectarlo.

Esto afecta severamente a un jugador genial como Eden Hazard y un artillero del calibre de Harry Kane, capaces de ofrecer actuaciones cumbres entre las sombras de la pelea por el tercer lugar, pero podría no condenarlos a ser ignorados. 

Mbapeé a la carga

¿Qué necesitaría Mbapeé para impactar y saltar sobre los oponentes? No necesariamente un triplete como Geoff Hurts en 1966, basta un rendimiento como el que proporcionó frente al equipo de Argentina, no solo marcando dos goles, sino exhibiendo su gama de habilidades dejándonos a todos con las bocas abiertas, rascando nuestras cabezas… Si lo logra, como lo han hecho tantos, podría terminar con la discusión alrededor de ¿quién el Más Valioso? Más allá de la grandeza que se le reconoce a este joven impetuoso y desequilibrante de 19 años, urge de ofrecer últimos destellos, porque al igual que otros, ha zigzagueado entre intermitencias.

¿Y Modric? De considerarse que impulsó a Croacia a la hazaña, o que su actuación fue descollante por encima de todos, sin alcanzar la conquista, tendrá posibilidad de imponerse. Por ahora, Modric es un favorito sentimental, sobre todo por estar al frente de esta Croacia que luchará contra múltiples factores adversos, encabezados por el desgaste, en busca de la más grande sorpresa en finales de Copa. La pelea no se reduce a Modric o Mbapeé, dos jugadores de funciones diferentes, pero son los que atraen los reflectores antes de ponerse en marcha la final.