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Director General Hospital Central Managua

El Alzheimer es la forma más común de demencia. Es un mal incurable y terminal que aparece por lo general después de los 65 años. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, lo que ocurre a medida que las neuronas mueren y se atrofian diferentes zonas del cerebro.
Después del diagnóstico suele tener una duración media de diez años, y a medida que progresa aparece confusión mental, irritabilidad y agresión, cambios de humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de largo plazo y una predisposición a aislarse a medida que los sentidos declinan.
Luego de esto se pierden las funciones biológicas que finalmente conllevan a la muerte. Es importante saber que los tratamientos ofrecen un beneficio moderado de los síntomas, pero no detienen su progreso. De igual forma, el cuidado del paciente es fundamental, aun cuando las presiones y demanda física de esos cuidados ocasionen una fuerte carga personal.

 

Síntomas y fases

 

Demencia leve:
Pérdida de memoria recurrente (como la dificultad de orientarse en una calle o al conducir), y a corto plazo. Aparecen dificultades en el lenguaje como reducción del vocabulario, poca fluidez de las palabras y capacidad de comunicarse con ideas básicas. También hay una torpeza al realizar tareas de motora fina como escribir, dibujar o vestirse, así como ciertas dificultades de coordinación y de planificación. El paciente mantiene su autonomía y sólo necesita supervisión cuando se trata de tareas complejas.

 

Demencia moderada
Pérdida de aptitudes para reconocer objetos y personas, lo que implica contar con asistencia en tareas más complejas como ir al banco o pagar cuentas. Además, pueden manifestarse cambios de conducta como arranques violentos aún en personas de carácter tranquilo.
Los problemas del lenguaje se vuelven más evidentes debido a la inhabilidad de recordar el vocabulario, lo que produce frecuentes sustituciones de palabras erróneas, que se conoce como parafasia. Las capacidades para leer y escribir empeoran. La habilidad motora se reduce, lo que dificulta realizar actividades rutinarias.
Durante esta fase también empeora la retentiva y se deja de reconocer a los seres más cercanos. La memoria a largo plazo, que hasta ese momento permanecía intacta, se deteriora y los cambios de conducta son más notorios. Las manifestaciones más comunes son: distracciones, desvarío y episodios de confusión al final del día (agravados por la fatiga y cuando hay poca luz), irritabilidad y labilidad emocional que incluye llantos o risas inapropiadas, agresión no premeditada e incluso resistencia a la persona que le cuida.
También puede aparecer la incontinencia urinaria. El paciente con Alzheimer no muere por la enfermedad, sino por infecciones secundarias.


Demencia Avanzada
Hay deterioro de la masa muscular que hace perder la movilidad hasta para alimentarse asimismo, siendo totalmente dependientes. El lenguaje es más descoordinado, sin embargo aún se capta y envían señales emocionales. Hay agresividad, pero más apatía y agotamiento.

 

Diagnóstico y tratamiento
Primero se realizan pruebas de memoria y de funcionamiento o evaluación intelectual, así como análisis de sangre y escáner. No existe cura para la enfermedad, pero sí tratamientos para reducir su progreso y síntomas. Aparte del tratamiento farmacológico, se realizan terapias psicosociales que incluyen la discusión de experiencias del pasado de manera individual o en grupo, muchas veces con la ayuda de fotografías, objetos del hogar, música y grabaciones u otras pertenencias del pasado puede resultar beneficioso para la reestructuración cognitiva y el humor.
Sobre los cuidados del paciente por terceros es una medida vital y debe ser abordada cuidadosamente. En las fases tempranas, las modificaciones al ambiente donde vive el paciente y a su estilo de vida, pueden darle seguridad y reducir las cargas al cuidador.

 

Entre algunos cuidados están:
*  Colocar candados en puertas principales para evitar fuga involuntaria.
*  Etiquetar los objetos y el uso de utensilios modificados para la vida diaria.
*  Ofrecer alimentos en porciones más pequeñas o en dietas no sólidas para ayudarles a tomarlos por sí mismos.
* Orientación médica para el control de enfermedades orales y dentales constantes, las úlceras de presión (por estar en cama), desnutrición, problemas de higiene o infecciones respiratorias, urinarias, de la piel o los ojos, entre otras.