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La poca o nula práctica de ejercicio físico es considerada como el principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades del corazón en los hombres.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física se convirtió en el cuarto factor de riesgo de la mortalidad global.


Según el fisiólogo clínico del ejercicio de la Universidad Nacional de Costa Rica, Felipe Araya, “estudios recientes revelan que nuestros hábitos más comunes como ver televisión, estar frente a la computadora y andar en automóvil, han sido asociados con un aumento en el riesgo de desarrollar la Enfermedad de las Arterias Coronarias (EAC)”.


Estudio revela alerta cardíaca
En una investigación de la Universidad Carolina del Sur de 2010, se estudió la relación entre estos comportamientos sedentarios y el riesgo de sufrir enfermedades del corazón.


Los participantes del estudio fueron 7.744 hombres con edades entre los 20 y 89 años y cuyo historial clínico no presentaba indicios de enfermedades cardíacas. Durante los 21 años que se le dio seguimiento al estudio, 370 muertes ocurrieron debido a la enfermedad coronaria.


Hábitos asociados
Los resultados de la investigación demostraron que existe una relación estadísticamente significativa entre las horas que anduvo en automóvil y las horas viendo televisión, con el desarrollo de enfermedades cardíacas.
Los hombres que reportaron andar en automóvil más de 10 horas por semana registraron un 82% más de probabilidades en comparación con quienes afirmaron hacerlo por 4 horas.


Quienes reportaron haber estado sentados más de 23 horas en conjunto viendo televisión y en automóvil, registraron un 64% más de probabilidades, en comparación con quienes reportaron 11 horas por semana realizando estos 2 comportamientos sedentarios.


El estudio concluye que los altos niveles de actividad física tienen una relación directa con bajos índices de padecimiento de una enfermedad cardíaca, aún en presencia de altos niveles de comportamiento sedentario.


Por su parte, el doctor Araya concuerda en que los esfuerzos que promuevan un estilo de vida activa y saludable dirigidos a los hombres de cualquier edad, deberán enfocarse en reducir los hábitos sedentarios y aumentar la actividad física para optimizar la salud cardiovascular.

 

En la balanza correcta
Cuando se trata de mantener un peso saludable, lograr el equilibrio calórico es fundamental.


Las calorías que brindan energía se obtienen de los alimentos y de las bebidas que se ingieren diariamente. Sin embargo, cuando se sobrepasa el consumo, o no se gasta la cantidad que el cuerpo necesita, se produce un desequilibrio energético.


Analizar sus hábitos alimenticios y la actividad física que realiza, para buscar un balance entre la ingesta y el gasto calórico, es primordial para alcanzar un estilo de vida activo y saludable.