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Esta semana hablaremos sobre una enfermedad que me alarmó, debido a que se presentó en un niño de mi familia.

Hace algunos meses presentó una especie de ampollita en la mejilla y le duró más o menos un mes, pensamos que era una espinilla. Luego se le reventó y desapareció sin dejar huellas. No obstante, ahora tiene dos ampollitas sobre la nariz y en el párpado del ojo.

Conversé del caso con la doctora Raquel Rodríguez, especialista en dermatología, y atendiendo los síntomas concluye que estamos ante un caso de Impétigo contagioso o impétigo vulgar.

“Ésta es una enfermedad contagiosa automanipulable que es frecuente principalmente en los niños, y se caracteriza por la presencia de ampollas con líquido transparente de poca duración porque se transforman en pústulas o ampollas de pus, aunque no en todos los casos aparece pus”, comentó.

En cuanto a que es automanipulable, la doctora dijo que es porque el mismo niño es el que se contagia, y que para que esto suceda generalmente tiene que haber traumatismo, picadura de insecto o raspón como puerta de entrada a la bacteria estafilococo o estreptococo, cuyo reservorio natural es la nariz, ingle, axilas y en el perineo. Por lo anterior, las lesiones están cerca de los orificios naturales (ojos y nariz), casi siempre en la cara, miembros superiores o el tronco.

En la mayoría de casos está relacionado con que los niños se rascan la nariz y luego se tocan alguna heridita que tienen en la cara y se contagian de esta manera; asimismo, la doctora Rodríguez dijo que tiene mucho que ver con los pacientes desnutridos, niños con mala higiene o que padecen dermatitis atópica.

En cuanto a que si hay o no sintomatología ajena a lo antes descrito, la especialista comentó que generalmente no hay ningún síntoma, aunque no se descarta que a algunos niños les pueda provocar subida de temperatura, malestar general y ganglios.

No obstante, la doctora recalcó en algo muy importante y en el hecho de que aunque son casos muy raros, el impétigo puede complicarse y llevar a una glomerulonefritis, que consiste en un daño renal. El motivo por lo que se puede llegar a este desenlace es que las bacterias de estafilococo y estreptococo tienen afinidad con las células de los riñones y del corazón.

El impétigo puede picar y la infección se extiende a otras partes del cuerpo cuando el niño se rasca el área infectada y luego se toca otras partes del cuerpo. También puede afectar a cualquier persona que entre en contacto con la piel infectada o con objetos que hayan estado en contacto con esta última, como la ropa de vestir, las toallas y la ropa de cama.

¿Cómo se trata?
La doctora Rodríguez explicó que entre los paliativos se cuenta principalmente el lavado de las lesiones con agua y jabón, la utilización de antisépticos para disminuir bacterias, terapia tópica a base de cremas o ungüentos y antibióticos sistémicos para evitar que se extienda.

Explico que hay que evitar el niño se meta el dedo en la nariz o en la otras áreas donde viven estas bacterias, y recordó que el impétigo predomina en verano y en países en climas naturales.

Respecto a que si cuando las lesiones se curan dejan cicatriz, dijo que no, porque no afectan la dermis solo la epidermis, así que inicialmente queda una mancha rosadita que se va tornando oscura hasta desaparecer.
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TOME NOTA:
La doctora Raquel Rodríguez Lacayo, Dermatóloga, atiende en la Clínica “Piedra Bocona”, Granada. Teléfono: 2552-5989.