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Son varios los mitos comúnmente asociados al consumo de azúcar, uno de ellos es que causa obesidad.  Sin embargo, según la Asociación Americana del Corazón, la obesidad es una condición metabólica compleja, multifactorial y el azúcar por sí solo no puede causarla. De hecho, al igual que todos los alimentos, el azúcar tiene un papel en la dieta y, consumido dentro de los límites adecuados, puede ser parte de una dieta balanceada.

La nutricionista Consuelo Pardo, señala que, “todas las variedades de azúcares, naturales (presentes en frutas y leche) o agregados (azúcar moreno, jarabe de maíz de alta fructosa, miel, entre otros), se metabolizan por el cuerpo de igual manera y proporcionan la misma cantidad de energía, específicamente 4 calorías por gramo de azúcar. Si un producto tiene 15 gramos de azúcar por porción entonces tendrá 60 calorías solo por el azúcar, sin contar los otros ingredientes. Una caloría es como llamamos comúnmente a la energía que utiliza el cuerpo a cada momento del día para movilizarse, respirar, pensar, entre otras acciones”.

Según la especialista, el azúcar común, así como las variedades de azúcares agregados (azúcar moreno, jarabe de maíz de alta fructosa, miel, entre otros), se pueden consumir en una dieta balanceada. Agrega que, a diferencia de otros ingredientes, hasta la fecha, la comunidad científica internacional no se ha puesto de acuerdo sobre la cantidad de azúcar que puede consumir un individuo al día. Indica que, por ejemplo, en base a una dieta de 2000 calorías, la autoridad europea de Seguridad Alimentaria señala que la ingesta diaria recomendada de azúcares totales (azúcares agregados y naturales) para un adulto sano es de 90 gramos de azúcar al día (45g de azúcares naturales y 45g de azúcares agregados), equivalente a 360 calorías y aproximadamente 22 cucharaditas de azúcar diarias (1 cucharadita de azúcar de 4 gramos es la cantidad referida).

De acuerdo con la doctora Pardo, para alcanzar un estilo de vida saludable es importante analizar los hábitos alimenticios y la actividad física que realiza cada individuo para poder encontrar un equilibrio calórico. Asimismo agrega: “Ningún alimento o bebida es responsable, por sí solo, de que las personas tengan sobrepeso u obesidad. No hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas”.