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Médico Oriental (*)

 

Todos hemos escuchado hablar de la gota, pero… ¿sabemos de qué se trata realmente?

Con fuerte dolor en el pie, un paciente entró al consultorio, diciendo: “Quiero bajar de peso rápido, pero tengo mucha ansiedad”. Después de admitir que no desayunaba, empecé a sospechar de su ácido úrico.

Pablo después comentó que pasó toda una noche con un dolor muy agudo en el dedo gordo del pie. Sentía que le quemaba, lo tenía hinchado y le costó mucho poder levantarse al día siguiente y apoyarse en el miembro que lo torturaba.

Estos dolores se hicieron recurrentes hasta que decidió ir al médico, y le diagnosticaron gota. Cuando se lo dijeron, Pablo pensó que la gota era una enfermedad de viejos y que, en su caso, por solo tener 40 años, debían estar equivocados.

Era un mal de alcurnia

La gota, una forma de artritis históricamente asociada a la realeza y las clases altas, parece estar resurgiendo.

Hoy en día la gota parece estar más vinculada a la obesidad, la mala dieta, el consumo excesivo de alcohol y enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, dicen los investigadores en la revista Rheumatology. La gota es un tipo de artritis que afecta con más frecuencia a los hombres.

Se presenta cuando unas partículas afiladas, llamadas cristales de urato, se acumulan en una articulación ocasionando dolor fuerte, sensibilidad e hinchazón. La gota normalmente afecta a la articulación de la base del dedo gordo del pie. Los cristales de urato se forman cuando la sangre tiene un nivel alto de ácido úrico.

¿Por qué aumenta el ácido úrico?

El ácido úrico es un compuesto químico producto final del metabolismo de las purinas y los ácidos nucleicos. Circula por la sangre, en parte de forma libre y en parte combinado con las proteínas del plasma. Se elimina a través de la filtración del riñón a razón de unos 700 mg. diarios que pueden variar considerablemente dependiendo de la dieta.

Algunos metabolismos poco eficientes incrementan la formación de este ácido úrico, aumentando por consiguiente su concentración en sangre, con el peligro de que se precipiten hacia los tejidos en forma de cristales de urato, lo que sucede cuando rebasa su límite. Esta situación recibe el nombre de Hiperuricemia.

Se producen entonces diversas manifestaciones patológicas como la gota articular aguda, la calculosis renal, la artritis y el reumatismo. Estadísticamente la gota la sufren, en un 95% de los casos, varones de entre 30 y 50 años de edad, mientras que la artritis y las poliartritis son más comunes entre las mujeres.

¿Te puede dar gota?

Si estás en sobrepeso, tomas bebidas alcohólicas en exceso (más de dos copas diarias) o comes mucha carne o alimentos con alto contenido de un químico llamado purina, tienes mayor riesgo de contraer gota.

Otros factores que contribuyen a que desarrolles gota son:

Ciertas condiciones como hipertensión, diabetes, colesterol alto y arteriosclerosis.

Algunos medicamentos como los diuréticos y aspirinas.

Historia familiar de gota.

¿Y del tratamiento, qué?

Si ya te han diagnosticado con gota, es probable que te hayan indicado inyección de corticoides o alguna medicina como ibuprofeno hasta que tus síntomas desaparezcan. Pero si sigues teniendo las molestias o estás cansado de tomar químicos, existe otra solución para bajar los niveles de ácido úrico y tratar la gota.

 

Acupuntura: agujas que sanan

Complementa la medicina convencional con la alternativa mediante la acupuntura, a fin de aliviar tus males.

La acupuntura es una ciencia médica que se originó en China hace más de 5 mil años. Consiste en la estimulación de puntos específicos en la piel para tratar enfermedades locales e internas. Se utilizan agujas estériles y nuevas.

Se programan sesiones de tratamiento según la enfermedad y su evolución, se pueden tratar enfermedades que cursan con dolor como también enfermedades sistémicas y metabólicas.

Al tratamiento de acupuntura se puede añadir estimulación eléctrica, que aumenta el efecto analgésico. Se puede complementar con la auriculopuntura, que es la estimulación de puntos reflejos en la oreja. Se aplican pequeñas agujitas en puntos específicos que se dejan por 15 días. Van haciendo su efecto prolongado y son muy buenas para las migrañas, estrés, problemas digestivos, adicciones al tabaco, dolores, ansiedad, etc.

Hay que decir que Pablo hoy en día camina más tranquilo, sin dolor y está tratándose la ansiedad con acupuntura.

 

(*)Tanyari Medicina Oriental.

Centro Comercial Managua Mod. C58-59

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