•  |
  •  |

Médico oriental (*)

 

El drenaje linfático, también llamado masaje linfático, es un método de masaje reciente desarrollado por el doctor Emil Vodder a principios de los años 30 del siglo XX, que permite la activación de los ganglios linfáticos a lo largo del cuerpo.

A diferencia de otros sistemas del cuerpo, como el cardíaco o el digestivo, el sistema linfático carece de un mecanismo autónomo para su movimiento. Mientras el corazón hace circular la sangre y la peristalsis genera el movimiento de onda que lleva la comida a través del tracto digestivo, la única manera de hacer funcionar el sistema linfático es con ejercicio y estiramientos.

Suele confundirse el drenaje linfático con los masajes reductivos, reafirmantes y anticelulíticos. Sin embargo, el primero es una técnica de masoterapia que estimula, a través del sistema linfático superficial (ganglios), la eliminación de líquido y sustancias de desecho acumuladas en el organismo. Se realiza, principalmente, para resolver problemas ligados a la salud y de manera adicional a tratamientos estéticos y para bajar de peso.

La vida sedentaria moderna ha disminuido la eficacia del drenaje linfático natural. La presencia de metales pesados en el aire y los agroquímicos, así como las hormonas y los altos niveles de acidez de la industria alimentaria, han sobresaturado nuestro sistema linfático, incapaz de eliminar por sí mismo las toxinas que nuestro cuerpo recibe.

El masaje linfático es, por lo tanto, recomendado para todos, pero más para quienes no seguimos una dieta estricta, como la macrobiótica, y no consumimos vegetales orgánicos.

Su función

La circulación linfática está vinculada a la sanguínea, aunque a diferencia de la sangre, la linfa circula en una sola dirección. El sistema linfático funciona como instrumento de depuración o limpieza, pero también ejerce en calidad de sistema de protección y defensa del propio organismo. Además, tiene una función clave en la nutrición de los tejidos, especialmente gracias a su efecto limpiador que se nota sobre la piel.

 Hay que tener en cuenta que gran parte de los tratamientos estéticos generan un incremento de la irrigación, lo que se traduce en una mejora del aporte nutritivo y de oxígeno sobre el área tratada.

Contraindicación

Un buen drenaje linfático debe ser suave e indoloro y se hace a través de varios movimientos de arrastre y de vaciamiento. Este nunca debe dejar moretones.

Este tipo de tratamiento tiene algunas contraindicaciones: en caso de presentarse infecciones agudas, insuficiencia cardíaca, trombosis, seno carotideo, hipotensión, hipertiroidismo, tumores, afecciones de la piel y asma no debe practicarse el drenaje linfático. Al igual que en embarazadas o mujeres con menstruación intensa y dolorosa, inflamación de ovarios, colitis y otros trastornos similares.

 

Buenas acciones

También puedes tomar acción para ayudar a desintoxicar tu cuerpo, cómo mantener una actividad física regular y tomar mucha agua; realizarte sesiones de manta térmica, con lo que podrás sentirte y verte bien, mejorando la actividad de tu sistema inmune, tan necesario para defendernos de los ataques externos que sufrimos diariamente.

 

Tome nota

(*) Tanyari Medicina Oriental. / Acreditado pr: 11306-2213. Por: Practitioner’s register: Asociación de acupuntores y profesionales de medicina china;

Pan European Federation of TCM Societies (Pefots),

Fundación Europea de Medicina Tradicional China.

Centro Comercial Managua. / www.tanyari.com

2267-1903 / 8624-2847