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La intolerancia entre dos familias --una católica y la otra evangélica--, provocó que un niño de 23 meses recibiera una pedrada en la cabeza en medio de la “lluvia de piedras” que se desató el pasado Viernes Santo, durante la procesión del Santo Entierro en el barrio Venezuela de Managua.

El pequeño Carlos Fernando Duarte Ocampo tuvo que recibir tres puntadas en la cabeza.
Según los familiares del niño, las pedradas venían desde adentro de la vivienda de sus vecinos,  la familia Ramírez González, quienes según los Duarte,  les gritan improperios y los tildan de “adora santos” siempre que hay actividades religiosas católicas.

“Esos problemas son de toda la vida. Como en Semana Santa la procesión siempre hace una parada frente a mi casa, ellos ponen altoparlantes para hacernos contra peso. En una ocasión una de las hijas de la señora me dijo “que por favor quitara a los feligreses de su acera,  porque ellos contaminaban el aire”, denunció Veranida Ampié.

Ella interpuso formal denuncia en el Distrito IV de Policía por las lesiones que sufrió su nieto.
Sin embargo, los Ramírez González niegan haber sido los causantes de las lesiones del menor y aseguraron que más bien ellos “son las víctimas de los vecinos católicos”, aunque reconocieron que mantienen un parlante cerca del patio de los Duarte para escuchar las emisoras evangélicas.

“Yo no creo que los problemas sean por cuestiones de religión, para mí que son problemas personales de la señora (Veranida Ampié). Todo  inició desde que ella regresó al país hace como diez años, nos hacen la vida imposible. Antes tiraban agua sucia a la ropa que estaba en el patio, pero nunca pusimos denuncia,  porque hemos tolerado”, dijo doña Gertrudis Ramírez, quien fue retenida por la Policía al igual que sus hijas el día que el niño fue apedreado, pero quedaron libres pocas horas después.

Los familiares del menor lesionado se quejaron de las autoridades policiales, porque les expresaron que lanzar  piedras no constituye delito, pero lo que obviaron decir es que la denuncia es por lesiones, que sí están tipificadas en el Código Penal de Nicaragua, por lo que los afectados están a la espera del dictamen de Medicina Legal para proceder conforme ley.