Lizbeth García
  •  |
  •  |
  • END

Homicida quería quitarse los pantalones ante juez
Este miércoles la Fiscalía acusó a Luis Vallecillo Mondragón, quien para mostrar que supuestamente actuó en defensa propia al matar a Álvaro Salvador Santana ofreció quitarse los pantalones para enseñar los moretones que tiene, pero no fue necesario porque de todos modos la juez Octavo Penal de Audiencias, Karla García, lo mandó a valorar en el Instituto de Medicina Legal. Vallecillo está acusado por un homicidio que ocurrió este fin de semana en el bar “Rincón Cubano”, del Mercado “Israel Lewites”, cuando supuestamente quería llevarse a su ex mujer, una mesera del local, momento en que la víctima pasó cerca de la pareja y recibió dos estocadas (una en el brazo y otra en el pecho) sin causa alguna. El abogado Óscar Martínez Zelaya señaló que su cliente actuó en legítima defensa porque, presuntamente, la víctima lo atacó a botellazos y otras personas lo agredieron. La audiencia inicial del proceso será el 13 de marzo, mientras tanto el señalado estará en prisión preventiva.

Cuidado con “el tarjetazo”

Porque anduvo de compras por diversos establecimientos comerciales con una tarjeta de crédito que no le pertenecía está enfrentando juicio la señora Hilda Luz Salazar Ríos, de 40 años, quien según la acusación que presentó en el Juzgado Sexto Penal de Audiencias la fiscal María Lucía Sandoval incurrió en los delitos de estafa, hurto y uso indebido de nombre en perjuicio de Cándida del Carmen Quezada Acevedo, de 43 años. El escrito acusatorio indica que el seis de junio del año pasado, la acusada llegó al Ministerio de Transporte e Infraestructura simulando ser gestora de crédito del Fondo de Desarrollo Local-Sucursal “Iván Montenegro”, supuestamente, luego le ofreció crédito por 3,000 dólares, pero le dijo que por la gestión debía pagarle 220 dólares. La perjudicada le pagó la comisión a Salazar y le entregó su cédula de identidad, su colilla del INSS y su tarjeta de crédito para que le gestionara el crédito, pero lo que supuestamente hizo la acusada el 6, 9 y 12 de junio de 2007, y el 19 de julio del mismo año, fue irse de compras a ocho diferentes establecimientos comerciales del Mercado Oriental y Plaza Inter, donde adquirió ropa, zapatos, joyas, comida (pollo frito) y hasta un aire acondicionado que en el “Gallo Más Gallo”, costó 9,108 córdobas. El doce de septiembre, la víctima se enteró de lo que estaba ocurriendo porque recibió el cobro de su tarjeta de crédito, además le enviaron una carta donde le decían que estaba atrasada con los abonos del aire. La juez Gertrudis Arias admitió la causa y decretó medidas alternas a la prisión para la imputada, porque se trata de un delito de orden patrimonial.

Rechazan acusación contra “mirón”

Porque no especificaba el sitio donde supuestamente Cristóbal Florencio Alaniz cometió el delito de lesiones en perjuicio de José Inocente Orozco, la juez Sexto Penal de Audiencias, Gertrudis Arias, rechazó la acusación que la Fiscalía promovió en contra del arriba mencionado por haberle roto la ceja izquierda de un puñetazo a su vecino. Los hechos ocurrieron el 11 de enero de este año, en Monseñor Lezcano, cuando Orozco escuchó que su empleada, J.A.F. estaba discutiendo con su vecino, el acusado, porque aparentemente lo sorprendió mirando por una hendija a su hija discapacitada de 17 años, cuando ésta se estaba bañando. Orozco intervino en la discusión, momento en que habría recibido el puñetazo en la cara.

Policía procesado por perseguir el delito
En el Juzgado Segundo Penal de Audiencias fue acusado el policía Federico Catalino Muñoz, porque supuestamente hirió con una bala a Uriel de Jesús Salgado, cuya vida estuvo en peligro porque el proyectil le tocó órganos vitales del abdomen, hecho acaecido el 28 de noviembre de 2006, en Ciudad Sandino. Según el escrito acusatorio, el perjudicado estaba esperando, junto a un amigo, a unas muchachas, cuando el uniformado sacó su revólver y disparó. El proyectil entró por la espalda y se alojó en el abdomen. El policía dijo que él no disparó en la forma que dice la acusación, pero sí confirmó que iba en persecución del delito porque estaba tratando de auxiliar a unas personas asaltadas. La autoridad judicial programó juicio para el nueve de mayo y le decretó medidas alternas a la prisión.