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Un mexicano que según la Policía podría ser miembro del Cártel de Sinaloa de México --aunque tiene impedimentos para caminar y anda en muletas--, fue detenido junto a dos hondureños en dos operativo simultáneos desarrollados por la Policía de Chinandega, ayer.

Las tres personas fueron detenidas en la comarca Israel, ubicada en el kilómetro 177 de la Carretera Chinandega-Guasaule, en el municipio de Villa Nueva.

En un retén fue detenido el vehículo de la empresa Tica Bus, placa FJBH11974, azul, donde viajaba el mexicano José Óscar Valdez Quintero, de 36 años, originario de Culiacán,  Sinaloa, quien iba hacia Honduras procedente de Panamá.

Este transportaba ocho galones de cocaína líquida en varios recipientes  etiquetados con la leyenda “El Javillo, manteca de mono, distribuido por Villa Cincuentenario de Haseth, Panamá”.

El comisionado mayor Douglas Pichardo, jefe de la Policía de Chinandega, confirmó que la cocaína líquida provenía de Panamá y que podría representar 10 tacos. Cada taco cuesta entre 7 y 9 mil dólares.

30 mil dólares en los pies
En el mismo lugar fue interceptado otro autobús de Tica Bus, placa FJBH11976,  proveniente de Honduras. Ahí la Policía detuvo a Jorge Humberto Midence Laínez, originario de Isla de la Bahía, Roatán, y Rosbilda Elizabeth Orellana, de 22 años, originaria de La Ceiba,  Honduras.

Midence traía en las plantillas de los zapatos deportivos 30 mil dólares.
El jefe policial señaló que los 30 mil dólares no fueron reportados en la aduana, y por la forma en que los traía Midence se presume que iban a ser utilizados para alguna actividad ilícita.

Son confesos
El mexicano dijo escuetamente que trasladaba la droga de Panamá hacia Culiacán, Sinaloa, donde un sujeto le pagaría una cantidad no determinada de dinero por el “trabajo”.

Por su parte,  Midence Laínez aseguró que un amigo del Puerto La Ceiba le ofreció mil dólares por trasladar los 30 mil dólares hacia Managua, donde los entregaría a una persona, la cual le daría otra cantidad considerable de la misma moneda para llevarla a Honduras.

“Soy culpable, mi acompañante Rosbilda no tiene nada que ver en esto, es mi novia, solo la invité al viaje. Quise conseguir dinero, porque mi madre está enferma, es dinero ilegal y me pareció fácil ganarme mil dólares en un solo día”, indicó.  

La fiscal auxiliar Lucía Ulloa dijo que todo hace indicar que están ante un caso de tráfico internacional de droga y de uso ilícito de moneda extranjera, lo cual tendrá que ser investigado ampliamente para conocer posibles conexiones de los capturados con estructuras del narcotráfico.