•  |
  •  |
  • END

Un certero disparo hecho con un revólver calibre 32, cuyo proyectil penetró en el cuello con salida en la espalda, terminó con la vida del vigilante Nery Cecilio Centeno Núñez, de 58 años, la noche del miércoles.

El crimen de Centeno aconteció a eso de las nueve y 40 minutos, cuando la víctima se encontraba en su puesto, resguardando el Campo Deportivo número uno de la empresa Café Soluble.

El centinela nocturno fue llevado con vida al Hospital Alemán Nicaragüense, pero expiró en la sala de emergencia de ese centro asistencial, a eso de las 10 de la noche.

Félix Espinoza, supervisor de los vigilantes de la empresa Servipro, para la cual Centeno trabajó durante 11 años, dijo que éste hizo tres disparos al aire con su arma de reglamento.

“Los otros vigilantes que estaban de turno acudieron en su auxilio, pero cuando llegaron los delincuentes se habían marchado”, expresó Félix Espinoza, supervisor de los vigilantes asignados a la seguridad de la empresa Café Soluble.

La distancia entre donde está el puesto en el que permanecía Nery Centeno Núñez y los otros vigilantes es de unos 600 metros, lo que le facilitó a los maleantes huir con la complicidad de las penumbras de la noche.

Los tres delincuentes que aparentemente intentaron desarmar al centinela salieron corriendo por unos potreros en dirección a Las Américas Dos, agregó Espinoza, citando el apoyo de sus colegas vigilantes.

El subcomisionado Leonidas Roque dijo que hasta la tarde de ayer todavía no había mayores pistas sobre los criminales que se presuman sean tres.