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Clientes de hospedaje y prostíbulo no dormían
Porque los clientes de un supuesto hospedaje de Ciudad Jardín no dormían, la Fiscalía acusó  en  el Juzgado Quinto Distrito Penal de Audiencia a las hermanas Keyling y Tania García Urbina, y a Teresa de Jesús Avella. Pero la acusación no es por “el insomnio de los clientes”, sino porque aparentemente las acusadas incurrieron en los delitos de  trata de personas y  proxenetismo. A petición de la Fiscalía, el juez Julio César Arias le tomó anticipadamente la declaración a una de las víctimas, porque  viajaría antes del juicio. Según la acusación presentada por la Fiscalía contra las mujeres,  ellas  explotaban sexualmente a varias jóvenes en el bar y hospedaje, pero además se quedaban con un porcentaje de las ganancias que las víctimas obtenían por sus servicios sexuales.

Ofrecen Viagra como prueba de cargo

Los familiares de los dueños del Cueto Club salieron llorando de la audiencia inicial celebrada en los juzgados ayer, porque tenían la esperanza de que sus parientes quedaran libres, pero no fue así. El juez suplente Vicente Rodríguez remitió a juicio a Manuel Cueto y a su hijo Roberto Cueto,  y a Lara Tablada Gámez, la cajera del negocio.  Los Cuetos enfrentarán juicio el 30 de junio por proxenetismo en la modalidad de explotación sexual, trata de personas y lesiones psicológicas leves y graves. La Fiscalía propuso como prueba de cargo, cuatro cajas de Viagra que la Policía  encontró en el night club el día del allanamiento.

Cárcel por millonaria estafa

Tener referencias familiares de una persona, muchas veces no es suficiente para confiar en ella, premisa que no tomó en cuenta el agricultor Mario José López Flores, quien entregó 13 mil 802 quintales de arroz en granza, es decir que no está trillado, valorado en cinco millones 865 mil 850 córdobas, a unos supuestos empresarios, pero le pagaron  con “cheques sin fondos”, delito por el que les decretaron la prisión. A pesar que los hechos fueron el seis de junio del 2009, fue hasta el fin de semana que la Policía capturó a  Roberto José Caldera Pérez, de 26 años.

Según la acusación,  los acusados le solicitaron a López Flores que les vendiera arroz para exportarlo, porque ellos eran dueño de la arrocera  “amor indio”. Acordaron que el valor de cada quintal sería de  450 córdobas y el primer pago lo harían después que la víctima les entregara una parte de la mercadería.

Según la acusación, los acusados no entregaron el pago de los primeros quintales de arroz en granza, pero en ese momento López Flores recibió una llamada de Caldera Pérez, quien le pidió una prorroga de 15 días, pero le sugirió que le enviara otro cargamento, dado que el dinero sería desembolsado de inmediato, lo que no ocurrió.

Por eso ahora Caldera es acusado por estafa agravada. El Ministerio Público solicitó medidas alternas, pero el juez de Distrito Penal de Audiencias de Tipitapa,  Carlos Mairena,  le decretó la prisión preventiva y programó la audiencia inicial para el 26 de mayo a las 9 de la mañana.