•  |
  •  |

CHICHIGALPA, CHINANDEGA

El comisionado Francisco Ruiz Castro, jefe de la Policía de Chichigalpa, confirmó la muerte del adolescente Miguel Ángel Reyes García, de 16 años, a manos de un vigilante de la empresa de vigilancia Esesa, del Ingenio San Antonio,  ISA.
Quien denunció el homicidio del muchacho fue Janeth del Socorro Reyes García, tía del adolescente.
Ruiz dijo que el hecho ocurrió a las 5 de la mañana del jueves, cuando el muchacho junto a un grupo de personas ingresaron a la empresa azucarera a sustraer chatarra, y pretendían abrir una bodega donde hay repuestos nuevos que se usan  en la fábrica.
Indicó que dos adolescentes más, de 16 y 17 años,  resultaron con lesiones en el antebrazo izquierdo y  en el glúteo derecho, respectivamente.
El jefe policial indicó que 11 miembros de Esesa  son investigados, y los que resulten culpables, serán remitidos a la Fiscalía.
Agregó Ruiz que la sustracción de chatarra en el ISA es un problema, porque personas de diversos barrios de Chichigalpa entran en bicicletas,  en triciclos y en carretones a robarse el material,  por lo que han dialogado con ellos para que desistan de su actitud.

“No me maten”
Francisca del Socorro García aseguró que su hijo junto a los dos amigos que resultaron heridos, efectivamente, entraron en el ingenio a sustraer chatarra, pero, a su juicio “no existe justificación para el homicidio”.
“Mi hijo gritaba que no lo mataran, y los celadores no lo perdonaron. Él había ido a ganarse la vida y encontró la muerte”, expresó entre sollozos la mujer.
Edwin Francisco Reyes García, de 18 años, afirmó que su hermano recibió un impacto de bala que le perforó el pulmón. “El vigilante  lo arrastró a donde estaban unos hierros para encubrir su crimen, quiero justicia”, expresó.