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RIVAS

La Comisaría de la Mujer de la ciudad de  Rivas investiga  el repentino fallecimiento de una bebita de dos meses de nacida que habitaba en una humilde casa del barrio Pedro Joaquín Chamorro, donde el ambiente  no es el adecuado, debido a la adicción al licor de quienes viven ahí.
La niña, identificada inicialmente como  María del Carmen Muñoz,  fue llevada  al hospital de Rivas el miércoles,  por su tía,  quien se identificó como Dominga Muñoz, pero los galenos confirmaron que la infante ya no tenía signos vitales.
La Policía investigó y descubrió que la menor ni siquiera había sido inscrita en el  registro civil  de las personas de la Alcadía de Rivas. La madre y el padre no explicaron por qué, pero sí dijeron que el verdadero nombre de la menor era Estefani de los Ángeles López Solórzano.

Ni la madre ni la tía quieren hablar
El cuerpecito de la menor que pesaba trece libras fue remitido al Instituto de Medicina Legal  de Managua, pero luego fue entregado a su madre,  Aryeri Solórzano,  para que le dé cristiana sepultura.
EL NUEVO DIARIO  trató de conocer la versión  de esta mujer  y de la tía que llevó a la pequeña al hospital,  pero ninguna quiso hablar del  tema.
Sin embargo,  la jefa de la Comisaría de la Mujer de Rivas, subcomisionada Carla Moya, señaló que la mamá  de la  bebé les confirmó que  no se encontraba en la casa  cuando encontraron a la pequeña   en la cama  aparentemente sin signos vitales,  por lo que alega desconocer qué sucedió.
El rumbo que tomarán las investigaciones del caso  depende  de los resultados de la autopsia, los  cuales podrían  estar listos  en diez días.