•   PRENSA LIBRE / COSTA RICA  |
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En una finca piñera, con la cabeza completamente destrozada por los machetazos que recibió,  fue hallado  el cuerpo sin vida de un nicaragüense identificado como Noel López Vargas, de 28 años.

El cuerpo lo descubrió un chofer de autobús poco antes de las 6 a.m., cuando el testigo iba camino hacia su trabajo y se topó con un rastro de sangre en una solitaria calle de Muelle de San Carlos.

La víctima (conocida como Venado) estaba entre la maleza de espaldas y en medio de un charco de sangre. Larson Alemán, de la Fuerza Pública, informó que según el reporte de la Cruz Roja el extranjero tenía de tres a cuatro horas de fallecido y presentaba varias cortadas en la cabeza y una en el abdomen.

Era taxista informal
Las autoridades determinaron que el nicaragüense se dedicaba al porteo, y que su vehículo marca Hyundai Accent se encuentra desaparecido. Asimismo, sus familiares confirmaron que faltaba su celular y su billetera por lo que el crimen se maneja como un robo.

“Yo sé que él la pulseaba para ganarse algo, pero yo le insistía que no trabajara tan de noche porque era muy peligroso, pero ya ve, no me hizo caso”, comentó María del Carmen López, hermana del fallecido. La mujer además señaló que hace tan solo cuatro meses ella le prestó un dinero para que se pudiera comprar el carro para trabajar.

Un detenido y otro en fuga
Horas más tarde, la Policía detuvo a otro nicaragüense empleado de la empresa Agromonte, luego de que sus compañeros avisaran que había llegado a trabajar con una actitud muy extraña y con rastros de sangre en la ropa. Cuando el sospechoso observó a los agentes judiciales salió corriendo, pero lo atraparon un kilómetro después.

Se presume que son dos los responsables del brutal asesinato y que el que falta por detener se encuentra herido.