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Una tragedia es la que vive la familia Arvizú Palacios desde la noche del sábado último, cuando se repitió la historia que se lee en las sagradas escrituras de los hermanos Caín y Abel.

Santos Pablo Arvizú Palacios, de 37 años, perdió la vida por la estocada que le propinó en la espalda su hermano, José Ramón Arvizú Palacios, de 30.

La estocada le perforó el pulmón izquierdo a la víctima, que no pudo llegar con vida al Hospital Alemán Nicaragüense.

José Ramón  se molestó  con su hermano mayor, porque este le dijo que  no lo  iban a dejar entrar  en el hospital para visitar a su tío, Fausto Arvizú, porque andaba en estado de ebriedad.

Expira camino al hospital
“Fue un pleito entre hermanos, porque José Ramón Arvizú --quien andaba tomado--,  discutió con Santos Arvizú, le pidió dinero para ir al hospital, entró a la casa, abrió una gaveta,  sacó un cuchillo y le dio a Santos”, recordó Indiana Arvizú Palacios, quien llevó al herido --que en el camino expiró-- al hospital.

Asimismo, explicó que al ver a José Ramón Arvizú con el cuchillo,  le gritaron a Santos Arvizú que corriera, pero este nunca se imaginó que en verdad su hermano se lo iba a enterrar.

“Creo que pensó que solo iba a darle un rasguño o que tal vez lo iba a amenazar”, precisó Indiana Arvizú.

Llora, pide perdón y huye
Después de herir de muerte a su hermano, José Ramón Arvizú comenzó a llorar y a pedirle perdón a su mamá, Virginia Palacios, de 57 años, y luego huyó del barrio.
Indiana Arvizú comentó que se han comunicado con sus familiares, pero en ninguna de las casas está José Ramón Arvizú.

“Mi papá, José Benjamín Arvizú, en un momento de  dolor fue a denunciar a  mi hermano, pero mi mamá le pidió que desista, porque no quiere que caiga preso”, explicó Indiana Arvizú.

La vela de Santos Pablo Arvizú Palacios se realizó ayer, del Bar Money 20 varas al norte, una cuadra al este, en el barrio “Concepción de María”.

Santos Pablo Arvizú Palacios era el  mayor de los nueve hijos que tuvo el matrimonio Arvizú Palacios. La víctima no deja descendencia.

“Nunca en nuestra familia hemos tenido una situación parecida, lo que más nos preocupa es que mi mamá esta mal desde que ocurrió el hecho, y tememos por ella”, concluyó Indiana Arvizú.