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Sin pensarla mucho, Carlos Adán Pastora Medrano, de 90 años, se declaró culpable del delito de parricidio en perjuicio de su hijo, Carlos Alberto Pastora González, de 55 años, a quien mató de un impacto de bala, el pasado 8 de marzo, en el barrio “Edmundo Matamoros”, en el Distrito Cinco de Managua.

“Yo sé que hice algo grave y por eso admito mi culpa”, expresó el anciano,  para quien el Ministerio Público pidió la pena mínima de 15 años de prisión por el parricidio, y seis meses más por la portación ilegal de armas.

Seguirá en arresto domiciliar
Durante la audiencia de debate de pena, el abogado defensor, Ricardo Flores, pidió el arresto domiciliar para don Carlos, por su condición de valetudinario.

El juez suplente Tercero Distrito Penal de Juicio, Víctor Molina,  decidió mantener al anciano bajo arresto domiciliar, y anunció que en los próximos 15 días dará a conocer la sentencia condenatoria.

El anciano cometió el crimen porque creía que su hijo le estaba robando dinero, lo que en su momento fue negado por los familiares del nonagenario.

De quién era el arma que el anciano usó para cometer el crimen, sigue siendo un misterio, porque lo que él dijo es que se la encontró tirada en el suelo, pero lo raro es que estaba casi nueva.